Jubilados dedican sus años de retiro a continuar la lucha contra la polio

Para algunos increíbles luchadores por la erradicación de la polio, el propósito al que dedicaron sus vidas no se acaba con la jubilación.

Para muchos de los hombres y mujeres que dedicaron su carrera profesional a luchar contra la polio, la jubilación no ofrece descanso y relajación, sino la continuación de su labor de toda la vida. En toda la región del Mediterráneo Oriental, personas que dedicaron su vida a luchar contra la polio inspiran a la próxima generación de erradicadores demostrando su compromiso con la causa y su convicción en las ventajas que nos reportará un futuro sin polio.

Conoce a algunos de los luchadores contra la polio más queridos de la región, mientras repasan sus carreras y aprovechan su extraordinaria motivación para continuar su misión, por el tiempo que sea necesario.

Dr. Ali Farah (Somalia)

© Dr. Ali Farah

En 1997, durante una devastadora guerra civil, el Dr. Ali Farah puso en marcha un proyecto piloto para llevar a cabo las primeras jornadas nacionales de vacunación en Somalia. Hoy, ese proyecto piloto es una de las razones por las que Somalia no ha visto un caso de poliovirus salvaje en más de siete años.

El Dr. Farah se jubiló en 2015 tras años de ardua labor en un contexto muy complejo, volátil y arriesgado. Sin embargo, sigue luchando contra esta enfermedad prestando apoyo técnico al equipo del programa contra la polio, participando en actividades de movilización social y capacitando a funcionarios y vacunadores contra la polio a nivel de distrito.

“Siempre pensé que debíamos seguir trabajando en la lucha contra la polio. Se trata de una iniciativa humanitaria», explica. «El personal técnico sigue llamándome de vez en cuando para recibir orientación sobre los casos de parálisis flácida aguda y otros aspectos técnicos. Me siento muy feliz de poder brindarles consejo y apoyo cuando lo necesitan».

El Dr. Farah también ha aprovechado su larga experiencia en el programa contra la polio para apoyar la campaña de inmunización contra la COVID-19 en Somalia.

«Esta campaña no habría tenido éxito si no contáramos con la infraestructura creada para luchar contra la polio. Empleamos este sistema y sus redes para hacer realidad la campaña contra la COVID-19», concluye.

Profesor Elsadig Mahgoub (Sudán)

© Profesor Elsadig Mahgoub

Tras obtener su licenciatura en 1969, el profesor Elsadig Mahgoub cursó estudios de medicina y epidemiología. Él ha dedicado su carrera a las enfermedades infecciosas, centrándose principalmente en la vigilancia epidemiológica. En febrero de 2000, centró sus esfuerzos en la polio, especialmente en las labores de vigilancia sobre la parálisis flácida aguda, principal síntoma de la polio paralítica.

Aunque se jubiló cuatro años después, el profesor Elsadig no ha dejado de trabajar ni de prestar su apoyo técnico a los programas contra la polio en Sudán y en toda la región.

«Estoy obligado a seguir trabajando. Disfruto cuando veo que se avanza hacia la erradicación de la polio», afirma. «El servicio que prestamos es fundamental. Tenemos que estar siempre atentos para evitar cualquier retroceso en nuestros logros hacia la erradicación de la polio. Cuando acabemos con ella para siempre, será el momento en que me jubile de verdad».

Dr. Mohammed Hajar (Yemen)

© Dr. Mohammed Hajar

El Dr. Mohammad Hajar es uno de los profesionales sanitarios más veteranos de Yemen, ya que lleva unos 50 años prestando servicios en el sector sanitario y combatiendo enfermedades infecciosas, como la polio.

En 1977, el Dr. Hajar fue uno de los fundadores del programa ampliado de inmunización de Yemen, desempeñando un importante papel en las labores de planificación e implementación de las primeras campañas contra la polio en el país. Asimismo, contribuyó en gran medida al establecimiento del sistema de vigilancia epidemiológica contra la poliomielitis y otras enfermedades.

«Incluso después de alcanzar la edad de jubilación en 2009, seguí trabajando para el programa contra la polio, al que considero uno de mis hijos. Todavía doy seguimiento y continúo evaluando las actividades del programa de inmunización y las campañas contra la polio», señala.

«Tuve el privilegio de trabajar con nueve representantes de la OMS y más de diez ministros de Sanidad de Yemen para ayudar a este país a alcanzar la condición de libre de polio».

Dr. Ibrahim Barakat (Egipto)

© Dr. Ibrahim Barakat

Cuando en el año 2000 el Dr. Ibrahim Barakat fue nombrado director del programa ampliado de inmunización de Egipto, estaba decidido a conseguir algo extraordinario: un Egipto libre de polio.

«Fue muy difícil, pero lo logramos. Egipto fue declarado libre de polio en 2006», comenta.

El Dr. Barakat se jubiló en 2009, pero apenas ha descansado. «No puedo dejar de trabajar cuando se trata de la erradicación de la polio. Me reconforta enormemente trabajar duro para combatir esta enfermedad, ya sea en Egipto o en cualquier lugar del mundo».

Tras doce años de jubilación, el Dr. Barakat sigue considerando su despacho en el Ministerio de Sanidad como «su segundo hogar».

«Sigo yendo a la oficina todos los días laborables para planificar, supervisar y evaluar las diferentes actividades contra la polio, incluidas las campañas de vacunación, la evaluación de riesgos y la vigilancia contra la parálisis flácida aguda. No puedo ser complaciente», afirma.

«Esta es mi misión en la vida. Mi verdadera jubilación empezará cuando vea que esta enfermedad ha sido completamente erradicada en todo el mundo».

Sr. Alam y Sra. Fátima (Pakistán)

© Sr. Alam y Sra. Fátima

Khursheed Alam, de 68 años, y Kaneez Fatima, de 56, son un matrimonio que lleva 25 años trabajando en el programa de erradicación de la polio en el distrito de Batagram, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (Pakistán).

Tanto con lluvia como con sol, el señor Alam y la señora Fátima han participado en innumerables campañas de vacunación puerta a puerta, ayudando a vacunar a miles de niños.

«Ahora esos niños pequeños han crecido, algunos se han casado y han tenido hijos a los que también hemos vacunado. Para nosotros es fascinante y gratificante», dice el señor Alam. «Allá donde vamos, la gente nos acoge y no nos deja ir sin ofrecernos comida».

La señora Fátima conoce personalmente a todos los niños de su vecindario, incluidos los recién nacidos, ya que mantiene una estrecha relación con las madres de su comunidad a las que proporciona consejos sobre salud e higiene.

A pesar de su edad y de sus problemas médicos, incluido el asma, su compromiso con el programa contra la polio permanece intacto.

«Consideramos nuestro trabajo un deber sagrado de servir a nuestra comunidad por amor a Dios. Ver a niños sanos con sonrisas en sus rostros es nuestra recompensa. Esto nos ha hecho perseverar durante mucho tiempo», concluye la señora Fátima.

Dra. Faten Kamel (Egipto)

© Dra. Faten Kamel

La Dra. Faten Kamel desempeñó un papel destacado en los esfuerzos de erradicación de la polio en la década de 1990 y principios de la de 2000, años en los que la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio logró considerables avances contra la enfermedad.

Durante su infancia en Alejandría (Egipto), la Dra. Faten pudo observar de primera mano los efectos de la polio en las vidas de las personas que la rodeaban. Ella fue testigo de las consecuencias de la enfermedad y se inspiró en la labor de su padre, cirujano y rotario.

«Forzamos los límites para que el programa fuera más eficaz, pasando a la vacunación casa por casa, a la microplanificación y el mapeo detallados, a la vacunación de los niños que no fueron vacunados inicialmente y al seguimiento independiente», señala.

Para la Dra. Faten, se puede y se debe llegar a todos los niños.

«Si alguien me dice que una zona es inaccesible, no lo acepto como respuesta. Yo pregunto: ¿Qué es lo que tenemos que hacer para llegar? Me gusta aprovechar las ideas y la experiencia de los habitantes locales», afirma.

La Dra. Faten está orgullosa de seguir formando parte del programa para la erradicación de la polio y espera que llegue el día en que se consiga. Después, planea pasar más tiempo con su familia en Australia.

«Como abuela, estoy especialmente decidida a concluir esta labor. Quiero que mis nietos crezcan en un mundo libre de polio. Esa será mi contribución a su futuro». 

¡Ayúdanos a frenar el virus de la polio! Registra tu apoyo o el de tu club Rotario o Rotaract en endpolio.org

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