Dilema ético: ¿Qué harías tú?

Durante la reunión semanal del club, y como presidente del Comité de Servicio en el Club, lideras una discusión sobre los proyectos que el club debe planificar para el próximo año. Los socios más antiguos mencionan que el club ya organiza cada año una actividad para la captación de fondos en beneficio de un banco de alimentos local y que les gustaría continuar con la tradición. Sin embargo, el club ha ganado varios socios nuevos en el último año y a ellos les entusiasma la idea de emprender un proyecto con un componente más práctico, como cocinar y entregar comidas a los miembros más necesitados de la comunidad.

Indica en los comentarios qué harías tú.

Rotaract y Rotary colaboran en el servicio

Por Ignacio González Méndez, socio del Club Rotaract de Oriente de Talca (Chile) 

Debo confesar que no me propuse encontrar a Rotary. Rotary me encontró a mí. Me involucré en Rotary a través de una serie de eventos afortunados que cambiaron mi forma de ver todo.. 

Cuando tenía 13 años, fui voluntario de la Cruz Roja y esa experiencia me llevó años después a crear un proyecto para establecer un puesto de primeros auxilios en mi escuela secundaria. En mi ceremonia de graduación, me sorprendió recibir un premio otorgado por el club rotario local por mi trabajo voluntario con la Cruz Roja. El premio era en honor a una de mis profesoras, que falleció inesperadamente. Recibir el premio y saber que mi profesora había apreciado mis esfuerzos me inspiró a continuar trabajando como voluntario. 

Años más tarde, mientras estudiaba la carrera de Derecho, vi un cartel de Rotaract. Me entusiasmó la idea de involucrarme en la organización que había contribuido a mi pasión por ayudar a los demás. Junto con un par de amigos, fundamos el primer club Rotaract en mi ciudad. Fue un honor servir como presidente fundador del club. Cuando más tarde fui elegido representante distrital de Rotaract, mi objetivo fue aumentar la visibilidad de Rotaract en mi distrito. Ese año, conseguimos un aumento del 60 % en el número de socios y logramos fundar varios clubes nuevos. 

En 2018, tuve el honor de formar parte del Comité de Rotaract-Interact de Rotary International. Quería estar cerca de los socios a los que representaba, así que me puse en contacto con todos los rotaractianos e interactianos que pude de todo el mundo para escuchar sus historias y conocer sus preocupaciones. Basándose en algunos de sus comentarios, el comité propuso a la Directiva de RI varias ideas para fortalecer la capacidad de los rotaractianos para participar plenamente en Rotary. La Directiva aceptó nuestras recomendaciones y el resultado fue una propuesta al Consejo de Legislación 2019 para elevar el estatus de Rotaract a la categoría de tipo de afiliación. 

En las semanas previas al Consejo, utilicé las redes sociales para explicar los beneficios de esta elevación y por qué era urgente que fuera aprobada. Cuando el Consejo votó a favor de nuestra propuesta, en el año 2019-2020 me invitaron a formar parte del Comité de Rotaract y del Grupo de Trabajo para Elevar Rotaract. Juntos, fuimos responsables de asesorar a la Directiva sobre cómo implementar las disposiciones del proyecto de enmienda aprobado por el Consejo y establecer una «nueva era para Rotaract». Fue emocionante servir con destacados líderes de todo el mundo, todos dedicados a mejorar la experiencia de los rotaractianos. 

Después de que la Directiva aceptara nuestras recomendaciones, nuestro grupo de trabajo comenzó a informar a los socios de Rotary y Rotaract de los cambios. Pero entonces, la aparición de la pandemia de COVID-19 dificultó enormemente nuestras tareas de concienciación.  

Sin embargo, mediante el uso de plataformas virtuales, pude relacionarme con más de 400 clubes de 100 distritos en 10 regiones del mundo, para compartir estrategias sobre cómo conseguir que los rotarios y rotaractianos colaboren estrechamente en beneficio mutuo.  

El año pasado, con la ayuda de dos buenos amigos, creamos un programa de mentoría en el que participaban gobernadores electos menores de 45 años. Creo firmemente que toda organización debe escuchar a los líderes jóvenes porque estos aportan nuevas perspectivas. 

Cuando me encontraba en la etapa final del estudio para el examen de acceso a la abogacía, acepté una invitación para servir como asesor de Rotaract en el Comité de Planificación de la Convención de Rotary International 2023 en Melbourne (Australia). Esta es una oportunidad única para compartir mis experiencias y contribuir a la preparación de un evento increíble para la familia de Rotary. Estoy encantado de formar parte del equipo de la presidenta electa de Rotary International, Jennifer Jones. Ella es mi modelo a seguir y el tipo de rotario que me esfuerzo por ser. Ella me invitó a la Asamblea Internacional 2021, donde compartí mi historia con otros futuros líderes. 

Fue un gran honor recibir el premio Dar de Sí antes de Pensar en Sí el año pasado. Me alegra enormemente el hecho de saber que vivimos en una época en la que los rotaractianos pueden recibir reconocimiento por las contribuciones que realizan en Rotary y en sus comunidades. No somos el futuro de Rotary; somos el presente. Y es hora de servir juntos. Ignacio González Méndez, socio del Club Rotaract de Oriente de Talca (Chile) es uno de los dos rotaractianos que recibieron el Premio Dar de Sí Antes de Pensar en Sí y se encuentra entre los 133 galardonados que recibirán reconocimiento en la Convención de Rotary International de este año en Houston, Texas (EE.UU.).

Todos podemos ayudar a crear entornos de paz

Por Christina Sweeney, integrante del personal de Servicio e Involucramiento en Rotary

La paz es fundamental para la misión de Rotary. En una época de crecientes tensiones e incertidumbres, es de vital importancia que trabajemos en colaboración para crear entornos en los que pueda prosperar la paz. Nuestros socios abordan cada día las causas subyacentes de los conflictos a través de proyectos de servicio y becas pro paz.  Entérate cómo algunos rotarios de distintas partes del mundo trabajan en sus comunidades para promover la paz. 

En Nigeria, el Club Rotario de Jalingo Prestige colaboró con una organización no gubernamental local para organizar un simposio sobre la construcción de la paz para jóvenes y líderes de la comunidad. Más información. 

En Estados Unidos, el Club Rotario de Killeen Heights entregó juguetes a un refugio familiar local que apoya a las víctimas de abuso doméstico. Más información.

El Club Rotario de Cherkasy (Ucrania) y el Club Rotario de Marmaris (Turquía) firmaron un acuerdo de hermanamiento durante una conferencia de amistad del Comité Internacional, como compromiso a largo plazo para avanzar en la comprensión internacional y cooperar en proyectos de servicio. Más información. 

En Filipinas, los Clubes Rotarios de Downtown Olongapo y Downtown Olongapo II y el Club Rotaract de Gordon College proporcionaron los suministros necesarios a The Olongapo Center for Youth, que ofrece un entorno seguro y estructurado para los adolescentes. Más información.

En Bolivia, el Club Rotario de Tupiza colaboró con un programa de voluntariado local para organizar una serie de talleres para niños, padres y profesores sobre mecanismos de prevención de la violencia, promoción de la igualdad de género y derechos humanos. Más información.

¿Estás interesado en planificar tu propio proyecto en aras de la paz? Consulta la Guía Áreas de interés de Rotary para obtener ideas para tomar acción y consejos para lograr el éxito, además conecta con un Grupo de Acción de Rotary para obtener apoyo en la planificación e implementación del proyecto así como ayuda para encontrar recursos.

De Ucrania a Dinamarca: un joven de 17 años encuentra un hogar de acogida con rotarios

Nota de la redacción: Al igual que muchos rotarios, el fiduciario de La Fundación Rotaria Per Høyen, socio del Club Rotario de Aarup (Dinamarca), deseaba responder a la crisis humanitaria en Ucrania. A través de la red de Rotary, él y su esposa se enteraron de que un refugiado ucraniano de 17 años, Artem Ziablov, se encontraba en Alemania. En esta segunda entrada de blog, Artem nos habla sobre su periplo desde Ucrania hasta su nueva familia de acogida en Dinamarca. 

Artem Ziablov 

Soy un estudiante de la Universidad Nacional de Karazin de Járkov, donde estoy en el primer año de mis estudios de licenciatura en matemáticas e informática. Una semana antes de que empezara la guerra, mi madre me llevó desde Járkov a Irpin, una ciudad de la región de Kiev, donde vivía antes de mis estudios. El 24 de febrero, a las cinco de la mañana, mi madre me despertó para decirme que la guerra había comenzado y que Járkov estaba bajo ataque. Miré por la ventana y oí cómo lanzaban bombas contra el aeropuerto de Gostomel, un lugar situado a 10 km de nuestra casa. Después, vimos en el cielo cazas ucranianos y misiles ucranianos que bombardeaban a las tropas rusas desde nuestra ciudad, por lo que era muy peligroso quedarse allí.. 

Entramos en pánico. Recogimos ropa y la primera noche fuimos a un refugio antiaéreo. Pero estaba muy lleno de gente que se quejaba, así que nos fuimos a otra casa. Cada uno de nosotros tenía una mochila, su pasaporte y su computadora portátil. Habíamos reservado billetes de tren, pero los trenes estaban tan llenos que decidimos partir en automóvil. Como no tenemos uno, llamé a mi mejor amigo para preguntarle si podía llevarnos a mi madre y a mí a algún lugar del oeste de Ucrania. Pero me dijo que no podía porque ya tenía que llevar a otras siete personas. Con todo, nos metimos todos en el único vehículo y dejamos a nuestro perro y a nuestro gato al cuidado de nuestro vecino. 

Fuimos a Khmelnyk, una ciudad de la región de Vinnytsia, al oeste de Ucrania, y nos quedamos allí un día antes de ir a Lviv. Allí teníamos un amigo, Lars, que es un rotario danés. Nos quedamos en su apartamento durante una semana, y luego me fui con mi madre, un amigo y su madre a Polonia, donde pasamos unos días. Desde allí, mi madre y yo emprendimos caminos separados. Como ella podía seguir trabajando en Bulgaria, se fue allí a vivir con unos amigos, mientras que yo me fui con mi amigo y su madre a Alemania. Fue allí donde los Hoyen vinieron a buscarme. 

El viaje fue difícil. Es duro dejar tu casa y ver imágenes de lugares donde has pasado mucho tiempo y darte cuenta de que algunos de ellos ya no existen. Es muy emotivo. Al mismo tiempo, comprendes que tu vida es mucho más importante que todas las cosas que dejas atrás. 

En cierto sentido, ahora que se ha producido la invasión hay menos incertidumbre. Antes, todo el mundo en la universidad especulaba sobre lo que pasaría si Rusia invadía. Muchos pensaban que sería como en 2014, y que se impodrían sanciones pero nada más. Ha sido increíble ver la respuesta de todo el mundo. Cuando llegamos a Polonia, todos los voluntarios fueron extremadamente amables y había mucha gente ayudando. De hecho, yo había estado en Dinamarca unas cuantas veces antes de la guerra. Todo ha sido muy agradable. 

Sigo en contacto con muchos de mis amigos, algunos están en Francia, Alemania o en Polonia. Hablamos a través de las redes sociales y nos preguntamos «cómo estás» y «qué haces» en este o aquel país. También tengo un amigo en el ejército ucraniano, y estamos en contacto tratando de ayudarnos mutuamente. 

Al principio, no podía pensar en hacer nada. Solo me sentaba a ver las noticias. Recientemente, he empezado a tener tiempo para pensar y reflexionar sobre todo lo que ha pasado. Hace aproximadamente una semana, pude ponerme en contacto con uno de mis profesores que se quedó en la universidad. Los profesores siguen dando clases a muchos de nosotros, y estamos intentando aprovecharlas al máximo. 

Por fin estoy empezando a ser capaz de reanudar alguna semblanza de vida cotidiana. Estoy muy agradecido a todos los rotarios y a las demás organizaciones que me han ayudado. Los Hoyen han sido muy amables y todo ha ido bien.

«Millones de gotas»: Marcando la diferencia para los refugiados ucranianos

Nota de la redacción: Al igual que muchos rotarios, el fiduciario de La Fundación Rotaria Per Høyen, socio del Club Rotario de Aarup (Dinamarca), deseaba responder a la crisis humanitaria en Ucrania. A través de la red de Rotary, él y su esposa se enteraron de que un refugiado ucraniano de 17 años, Artem Ziablov, se encontraba en Alemania. En esta entrada del blog, la primera de dos partes, Høyen comparte su decisión de acoger a Artem en su casa. 

Per Høyen  

Al igual que la mayor parte del mundo, sentimos inquietud al recibir las noticias sobre la concentración de militares rusos en la frontera con Ucrania. Como director de Rotary, visité dicho país hace seis años con motivo de la fundación de un club y tengo amigos rotarios allí. Saber que mis amigos estaban en peligro fue terrible. El día de la invasión fue muy duro para nosotros y lloramos al ver las imágenes de lo que estaba ocurriendo. Nos preguntamos: «¿quién puede hacer esto a niños pequeños?». 

Empecé a comunicarme a diario con mis amigos rotarios del Club Rotario de Lviv International, y por ellos supe que el club contaba con dos socios daneses, lo que facilitó aún más la comunicación. Ellos me mantenían informado de lo que hacían, y un día, uno de ellos, Lars, me llamó para decirme que un joven ucraniano en Alemania necesitaba un lugar para quedarse. Él me preguntó si mi club podría encontrarle alojamiento en algún sitio. 

Antes de eso, mi esposa y yo habíamos hablado de lo que podríamos hacer para ayudar, incluso nos sentimos un poco impotentes. Cuando recibimos la llamada de Lars, dijimos que sí. Sin duda, le daríamos un hogar. Acoger a Artem nos permitió hacer algo tangible. 

Fuimos a recogerlo a Alemania. Antes habíamos ido a una tienda de la ciudad a la que habíamos informado de que venía este joven y que no sabíamos cuánta ropa traía. El dueño fue muy amable y dejó que Artem eligiera dos de todo: dos pantalones, dos calzoncillos, etc., y no tuvimos que pagar nada. 

Para nosotros fue una experiencia reveladora. Cuando estás en tu propio entorno, tienes una forma de ver las cosas, pero si ocurre algo así, cambia tu perspectiva del mundo. 

Hemos conversado mucho con Artem. Por el camino hemos aprendido mucho de él, sobre nuestras diferencias culturales, la historia de su país y los antecedentes de las relaciones entre la Unión Soviética y Ucrania, cosas de las que antes no sabíamos mucho. 

También me estoy dando cuenta de que todos mis años en Rotary y como líder sénior me han preparado para estar más capacitado y deseoso de ayudar ante esta situación. Rotary nos enseña que debemos ser flexibles y acomodarnos a las diferentes culturas, y que debemos hacer lo que podamos por las personas que no tienen las mismas oportunidades que nosotros. No estoy seguro de que hubiera tenido esa misma visión si no hubiera sido por Rotary. 

Todos estamos aportando nuestro granito de arena. Es solo una gota de agua en el océano, pero millones de gotas pueden marcar la diferencia.  La respuesta que hemos visto en Dinamarca, y en toda Europa en realidad, ha sido tremenda. Todos entendemos que los ucranianos necesitan un lugar donde haya paz. Nadie querría ser expulsado de su país. Cuando veo lo que los rotarios están haciendo en todo el mundo para apoyar a Ucrania, me siento orgulloso de ser rotario.

El director de la revista de Rotary en Ucrania agradece la ayuda proporcionada por la red rotaria

Nota del editor: El conflicto en Ucrania ha desplazado a millones de personas y ha generado una crisis humanitaria en toda Europa. La siguiente es una entrevista realizada por la revista Rotary a Mykola Stebljanko, director de la revista de Rotary en Ucrania.

¿Cuál es tu situación en estos momentos?

Ahora vivo en Odesa, la tercera ciudad más poblada del suroeste de Ucrania, una importante ciudad portuaria en la costa del Mar Negro. Por el momento, aquí no hay ninguna operación militar, pero vivimos bajo la amenaza constante de bombas y misiles. A menudo, las sirenas que avisan de los ataques aéreos nos despiertan en mitad de la noche. En ese caso tenemos que levantarnos y escondernos en un lugar seguro. En mi apartamento, el lugar más seguro es el baño, así que nos acurrucamos y pasamos el resto de la noche allí.  De vez en cuando sufrimos algún ataque con cohetes, pero la mayor parte del tiempo es un lugar seguro.

La mayoría de las acciones militares se centran ahora en Kiev, la capital de Ucrania, y en Járkov. Más de una docena de ciudades más pequeñas también están siendo atacadas. La ciudad de Mariupol, en el sureste del país, está sitiada. Más de 2500 civiles han muerto allí y cerca de 400 000 personas están atrapadas en la ciudad. El ejército ruso impidió que sus habitantes escaparan. Muchos están sin electricidad, agua y calefacción.

¿Qué está pasando con los clubes rotarios en Ucrania?

Hay 62 clubes rotarios en Ucrania. Por el momento, solo el Club Rotario de Kherson ha suspendido temporalmente sus reuniones porque la ciudad está ahora bajo el control del ejército ruso. Hace poco hablé con un rotario de allí. Ninguno ha podido escapar y están atrapados en la ciudad. Ya no se reúnen ni realizan ningún proyecto porque temen por su seguridad personal. Nuestro gobernador de distrito envió una carta de apoyo a todos los rotarios de la ciudad.

Otros clubes rotarios siguen funcionando e intentan hacer todo lo posible para continuar llevando a cabo servicio rotario. Hemos establecido un comité especial para coordinar la ayuda recibida. Cada club cuenta con un representante en el comité y nos reunimos en línea dos veces al día para tratar sobre los problemas que enfrentan nuestros clubes.

¿Qué tipo de proyectos de ayuda realizan los clubes ucranianos?

Realizamos servicio en las siguientes tres áreas:

  • Proporcionar ayuda a los hospitales donde se está tratando a un gran número de civiles heridos. Se necesitan urgentemente suministros médicos. Hemos abierto una cuenta especial y hemos recibido unos 100 000 dólares de clubes y distritos rotarios de todo el mundo. Ya hemos comprado y distribuido medicamentos y equipos. También hemos recibido la aprobación de dos subvenciones de respuesta ante catástrofes.
  • Coordinar la ayuda humanitaria recibida. Los clubes y distritos rotarios están enviando ayuda humanitaria en camiones, barcos y aviones. Estamos creando centros humanitarios de Rotary a lo largo de las fronteras de Ucrania con Polonia, Eslovaquia, Hungría y Rumania. Los suministros se reciben allí y se envían a través de la frontera hacia nuestras ciudades. Luego, tenemos diferentes centros dentro de Ucrania, cerca de las regiones fronterizas, donde los rotarios distribuyen esta ayuda humanitaria a las ciudades que la necesitan con urgencia. La mayoría de los artículos son ropa, alimentos y medicinas.
  • Ayudar a las familias de los rotarios que quieren abandonar el país. Hemos recibido muchas solicitudes de rotarios de Europa y América, que quieren acoger a nuestros familiares y parientes.

¿Por qué decidiste no abandonar Ucrania?

Ya soy un refugiado. Viví en Simferopol, la capital de Crimea, durante 40 años. Pero en 2015 tuve que abandonar mi ciudad natal a causa de la anexión rusa de Crimea. Entonces, mi mujer, Olga, y yo nos trasladamos a Odesa. Pensamos que nuestro traslado a Ucrania serviría para mantenernos a salvo. Cuando la gente nos pregunta por qué no queremos dejar Odesa e irnos fuera de Ucrania, siempre respondo: nos vimos obligados a dejar nuestra patria una vez en 2015. No queremos volver a dejar nuestro país. Somos ucranianos y queremos quedarnos en Ucrania.

¿Qué mensaje te gustaría hacer llegar a los clubes rotarios de todo el mundo?

En nombre de los rotarios de Ucrania, me gustaría dar las gracias a todos los compañeros rotarios que nos han ayudado en Ucrania. Esto significa mucho para nosotros en estos momentos difíciles de la historia de nuestro país. Al mismo tiempo, me gustaría hacer un llamamiento a la familia de Rotary para que ejerza influencia sobre sus gobiernos y presione por la paz. Estamos sumamente agradecidos a nuestros amigos de todo el mundo que nos están brindando su ayuda.

Dilema ético –¿Qué harías tú? 

Los socios de tu club se han ofrecido a acoger a rotarios de un distrito de otro país en el marco del programa de Intercambio Rotario de Amistad. Como medida de seguridad, el Comité de Intercambio Rotario de Amistad de tu club desea exigir que todas las familias anfitrionas y las familias visitantes se sometan a una verificación de antecedentes penales. Otros socios del club protestan por el hecho de que solo personas de buena reputación pueden convertirse en socias del club, por lo que una verificación de antecedentes es costosa e innecesaria. ¿Qué harías tú? 

Rotaractiana ucraniana describe su salida de Kiev y la creación de una plataforma en línea para contribuir a las labores de socorro

Por Iryna Bushmina, Representante de Rotaract del Distrito 2232 (Ucrania)

Salí de Kiev en las primeras horas de la guerra. En el coche iban mi hermana, su marido, su bebé de tres meses y un gato. Cuando llegamos a la frontera, a los hombres ya no se les permitía salir del país, así que seguí con mi hermana y mi sobrinito. Estuvimos cinco días viajando en automóvil, seis días hasta llegar a Viena.

Todavía estaba en el automóvil cuando se me ocurrió la idea de movilizar a Rotaract Europa. Me di cuenta de que no era la única que necesitaba ayuda y apoyo. Mi hermana conducía y yo tenía las manos libres. Empecé a escribir sobre la situación en Ucrania en todos los chats que conocía donde había rotaractianos. Muchos respondieron al instante. La gente creó inmediatamente grupos con diferentes objetivos y me ayudaron a dirigirlos. No eran proyectos perfectamente pensados, pero eran proyectos que empezaron a funcionar desde el primer día.

Rotaract respondió muy rápidamente, y me di cuenta de que teníamos que empezar muy pronto con los pequeños proyectos para ayudar a los rotarios y rotaractianos de Ucrania a encontrar alojamiento en otros países. Hoy en día, el proyecto ha crecido y estamos ayudando a muchos ucranianos a encontrar un nuevo hogar. Hemos reunido a más de 2000 familias anfitrionas para que reciban a los refugiados.

Las solicitudes que estamos tramitando van desde la ayuda para el traslado hasta la búsqueda de alojamiento, pasando por la prestación de otro tipo de ayuda humanitaria. En este momento, las fuerzas de defensa solicitan cascos, cámaras térmicas, chalecos antibalas, etc.

Algunas ciudades piden cosas sencillas: comida y agua. Y eso es lo que más duele. Especialmente cuando todos nos damos cuenta de que el ejército ruso nos impide llevar ayuda humanitaria a los civiles y estos mueren de hambre y deshidratación.

Tan solo en mi equipo internacional hay más de 100 personas y en el equipo ucraniano unas 50 más. No sé exactamente cuántos rotaractianos participan en labores de ayuda a Ucrania. Cada país tiene sus propios proyectos. Algunos clubes también organizan la ayuda por separado. Algunos se involucran más, otros menos, pero incluso la más pequeña contribución es valiosa y podría salvar vidas.

Trabajamos en cuatro áreas:

1. Distribuir información veraz sobre la situación en Ucrania

2. Buscar alojamiento y anfitriones para los ucranianos que huyen de la zona de conflicto

3.  Enviar ayuda humanitaria

4. Conseguir ayuda financiera para los que la necesitan

No todos escriben o expresan su gratitud. Pero, para ser sincera, no lo espero. Después de lo que han pasado estas personas -el miedo, el estrés, pasar tres o cuatro días en la frontera- no necesitamos que nos digan «gracias». Solo tenemos que asegurarnos de que estas personas estén a salvo y de que reciban lo que necesitan para sobrevivir y ayudar a los demás.

Ahora es el momento de ser comprensivos. Por supuesto, siempre es un placer cuando alguien escribe para expresarnos su agradecimiento.

La Fundación Rotaria ha creado un canal de ayuda humanitaria directa en la región de Ucrania. Sigue la información actualizada sobre cómo los socios de Rotary proporcionan ayuda humanitaria en Twitter, Facebook, Instagram, y LinkedIn, así como en Rotary.org y Mi Rotary.

Aprovecha los conocimientos existentes en tu región para desarrollar una subvención global exitosa 

Por Karen Parkhurst, socia del Club Rotario de Victor-Farmington y de la red distrital de recursos del Distrito 7120 (Nueva York, Estados Unidos) 

Durante los últimos cuatro años, me he desempeñado como asesora de subvenciones globales en la red distrital de recursos del Distrito 7120. He tenido la oportunidad no solo de orientar a los socios de los clubes de mi propio distrito, sino también a otros clubes de la Zona 32. En 2019, Bill Gormont, presidente de mi Comité Distrital de Servicio Internacional, me invitó a compartir mi experiencia sirviendo como panelista durante la reunión de los presidentes de estos comités de la Zona 32 en las Cataratas del Niágara (Canadá). Allí, pude exponer mi experiencia redactando y administrando cuatro subvenciones globales en Nicaragua y ayudando a redactar la solicitud de otra en Paraguay.  

Durante la reunión, conocí al Dr. Sung Lee, del Club Rotario de East Lansing, Michigan, del Distrito 6360.  Lee me mencionó que su club nunca había gestionado una subvención global y que, al final del año rotario, en su distrito siempre quedaba un saldo sin gastar en el Fondo Distrital Designado (FDD). Por ello, le animé a solicitar una subvención global para apoyar un proyecto del club y le ofrecí mi ayuda.  

Un año más tarde, Lee aceptó mi oferta y me envió un borrador de un proyecto de 265 000 dólares en Ghana. Era demasiado grande para una subvención global, así que le animé a reducir su alcance y a ponerse en contacto con un funcionario regional de subvenciones de Rotary para que le asesorara. Para mi sorpresa, poco después se comunicó conmigo para decirme que se daba por vencido: no podía reunir el dinero necesario y era demasiado complicado.  

Le dije que de ninguna manera debía rendirse. En su lugar, podría centrarse en una parte del proyecto para solicitar una subvención. Tras consultar con los clubes locales colaboradores en Ghana que trabajan estrechamente con los miembros de la comunidad, identificaron un proyecto de menor alcance. A continuación, me envió para que lo revisara el borrador de un proyecto con un presupuesto de 45 000 dólares.    

La subvención consistía en trabajar con mujeres para desarrollar un medio de sustento para sus familias y llevar sus productos al mercado. La subvención, aunque relativamente pequeña, era compleja. Yo les ayudé a redactar las actividades de la subvención y les hice saber qué elementos son absolutamente necesarios para que la solicitud tenga éxito, como una evaluación de las necesidades de la comunidad bien redactada y dirigida por la comunidad local y un programa de capacitación realizable. Lee, sus compañeros rotarios en Ghana y su equipo se pusieron manos a la obra y redactaron una solicitud atractiva. 

Recomendé a Lee que solicitara a su distrito fondos con cargo al FDD, y este asignó inmediatamente 15 000 dólares a su proyecto. En ese momento, el FDD se equiparaba dólar por dólar, por lo que el club solo tenía que recaudar los 15 000 dólares restantes, una cantidad más factible. También les ayudé a preparar una presentación para solicitar el apoyo de otros clubes y ayudé al presidente y al tesorero del Comité de la Fundación del club a recaudar los fondos, calcular la tasa administrativa y enviar el dinero a la Fundación Rotaria. 

Siempre recomiendo a los participantes en las subvenciones dedicarse con pasión a su labor. La pasión es la fuerza motriz de cualquier proyecto. Si trabajan con pasión, alcanzarán el éxito. Y este club de East Lansing, Michigan, tuvo éxito. La subvención se presentó en febrero de 2021, fue aprobada por La Fundación Rotaria en abril de 2021 y actualmente se encuentra en marcha en Ghana. En estos momentos, Lee se desempeña como presidente del Comité Distrital de Servicio Internacional en el primer año de su mandato. Con la primera subvención global de su club en su haber, él ha adquirido una valiosa experiencia y está en camino de motivar a más clubes del Distrito 6360 a participar en subvenciones globales.  

Hay muchas personas que pueden ayudar a tu club a diseñar proyectos con más impacto. La red distrital de recursos, compuesta por mentores con experiencia en la planificación de proyectos, las áreas de interés y las subvenciones de Rotary, es un excelente lugar para comenzar. Comienza por comunicarte con el presidente del Comité Distrital de Servicio Internacional y el presidente del Comité Distrital de La Fundación Rotaria. Habla con socios de Rotary que hayan visitado otros países: participantes en el Intercambio Rotario de Amistad, becarios pro Paz, exestudiantes de Intercambio de Jóvenes. Incluso puedes colaborar con empresas locales, firmas de investigación o universidades.  

Y si encuentras un recurso en otro distrito, ¡úsalo! Pertenezco a la red distrital de recursos del Distrito 7120, pero mi objetivo siempre ha sido prestar ayuda allí donde se me necesite. Aunque el Club Rotario de East Lansing, Michigan, se encuentra en otro distrito, me complació aportar mi experiencia para ayudar a hacer realidad su proyecto. Así que la próxima vez que trabajes en un proyecto, no dudes a la hora de buscar ayuda fuera de tu distrito.

Dilema ético: ¿Qué harías tú?

Tu club lleva 35 años reuniéndose en un restaurante. El contrato para celebrar las reuniones en dicho lugar estará en vigor por otros cinco años. A los socios les gusta y su ubicación es conveniente. Recientemente has sabido que varios miembros del personal del restaurante han dimitido y que la dirección está siendo investigada por graves acusaciones de discriminación.

Indica en los comentarios qué harías tú.