Desafiemos el estatu quo en Rotary

Por K V Mohan Kumar, presidente fundador del Club Rotario de Bangalore Prime (India) 

Rotary está en constante proceso de cambio. El cambio es esencial para mantenerse relevante, como Paul Harris señaló ya en 1935 con su famosa cita: «Este es un mundo cambiante, debemos estar preparados para cambiar con él. La historia de Rotary tendrá que escribirse una y otra vez». Son muchos los factores que impulsan ese cambio en Rotary: 

  • La rotación anual de los cargos de liderazgo que trae consigo nuevas ideas y nuevos objetivos. 
  • Los cambios en las necesidades de nuestros socios y socios potenciales a medida que la sociedad cambia, con la consiguiente presión para una mayor flexibilidad en cuanto a tipos de clubes, opciones de reuniones y tipos de socios. 
  • Los avances tecnológicos como las Nuevas herramientas en http://www.rotary.org/es, las plataformas para la presentación de informes como Rotary Club Central y las plataformas para reuniones virtuales e híbridas. 
  • Los cambios en las comunidades y el ecosistema en el que operamos. 

Todo cambio genera oportunidades y riesgos. Desafiar el statu quo nunca es fácil, pero hacerlo es importante porque nos ofrece la oportunidad de mantener una conversación más profunda sobre nuestro propósito y relevancia. 

El deseo de emprender proyectos más grandes, mejores y más audaces hace que cuestionar el statu quo no sea una opción, sino una necesidad. Hoy en día, las plataformas de aprendizaje en línea y semipresencial proporcionan a más estudiantes que nunca oportunidades para recibir una educación de calidad. Ser una organización que defiende causas importantes y abraza la diversidad en todo el mundo no es solo una posibilidad, sino una realidad en Rotary. 

Acepto la visión estratégica y el Plan de Acción de Rotary como el cambio que necesitamos para que Rotary evolucione de la forma en que debe hacerlo. Es el camino hacia la nueva normalidad ya que nos lleva a reconocer el mundo cambiante que nos rodea. 

Obtén más información sobre el Plan de Acción de Rotary aquí.

¿Vive tu club el Plan de Acción? Si es así, comparte tu historia con nosotros completando esta encuesta para tener la oportunidad de ser destacado en nuestras publicaciones o canales en las redes sociales.

Por qué defiendo la equidad de género

El presidente de Rotary International 2021-2022, Shekhar Mehta, reflexiona sobre la importancia de empoderar a las niñas

Dejongh Rokiatou, de cinco años, aprende matemáticas en Costa de Marfil, en 2022. Durante la pandemia de COVID-19, millones de escolares de todo el mundo se vieron privados de la enseñanza presencial. Algunos todavía se ven afectados por el cierre prolongado de las escuelas. Las niñas tienen menos probabilidades que los niños de volver a la escuela después de la pandemia.

Como señalan los especialistas del programa de Unicef en Ghana en una entrada de blog del pasado mes de enero, «cuando las niñas están sanas y reciben educación, sociedades enteras se benefician del crecimiento económico, la reducción de la pobreza y la mejora del bienestar de los niños, lo que refuerza las perspectivas de la próxima generación» , y yo no podría estar más de acuerdo.

Tengo la suerte de venir de una familia en la que las mujeres y las niñas tenían las mismas oportunidades que los niños y los hombres. Mi madre fue una de las primeras mujeres en graduarse en la Universidad Nacional de Jodphur y mi propia hija está cursando un doctorado. Sin embargo, no todas las mujeres y niñas de la India o del mundo tienen las mismas oportunidades ni los mismos recursos. Por cada chica que se esfuerza por recibir una educación, hay otra que se ve obligada a centrarse en el cuidado y el trabajo para mantener a su familia, y he sido testigo de esta disparidad en zonas empobrecidas de mi propia ciudad, a pocos kilómetros de mi casa. También soy consciente de cómo estas desigualdades se han visto exacerbadas por la pandemia.

Unicef informa que los niños en edad escolar de todo el mundo han perdido unos 1800 millones de horas de aprendizaje presencial desde el comienzo de la pandemia, y esa cifra sigue aumentando. Más concretamente, los estudios muestran que las interrupciones provocadas por la pandemia afectan en mayor medida a las niñas, ya que se ven obligadas a centrarse más en las tareas domésticas y tienen menos acceso al apoyo familiar para los recursos educativos, como tutores o dispositivos móviles, en comparación con los niños, lo que en última instancia hace que sean las menos propensas a volver a la escuela después de la pandemia. Por eso estoy de acuerdo con la nueva campaña de Unicef USA, titulada «Keep Girls in School» (Mantengamos a las niñas en la escuela), cuyo objetivo es sensibilizar a la población sobre el momento crítico que se produce con la reapertura de las escuelas para garantizar que las niñas vuelvan a sus antiguas aulas y reciban todos los beneficios y la seguridad que estas aportan. En particular, el Fondo Malala estima que otros 20 millones de niñas podrían abandonar la escuela debido a la pandemia, lo que se suma a los casi 130 millones de niñas de todo el mundo que ya no asisten a las aulas de clases.

Esta es también la razón por la que Rotary se centra cada día en el empoderamiento de las niñas en todo el mundo. Desde el aprendizaje virtual, el desarrollo de la primera infancia, la mejora de la infraestructura escolar y el saneamiento para mejorar las tasas de alfabetización en la India, hasta la mejora de la salud menstrual y los recursos de higiene para las niñas en Kenia para mantenerlas en la escuela, nuestros 1,4 millones de socios reconocen que hay muchas maneras de generar un cambio positivo y apoyar a las niñas en todo el mundo.

El club de Shekhar Mehta, presidente de Rotary International 2021-2022, ha construido unos 7000 retretes en aldeas donde la gente no dispone de baños en sus casas. Aquí, él y sus compañeros, (de izquierda a derecha) Pranay Agarwal y Sandeep Shah, ayudan a construir uno.

A pesar del éxito de estos proyectos —y de muchos otros—, reconocemos que trabajar por la equidad de género a nivel mundial (tal y como se indica en el Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género) requiere un compromiso más amplio y continuo por parte de los gobiernos, las instituciones públicas y privadas y otras organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro.

Para ello, debemos seguir aplicando las lecciones aprendidas de las iniciativas que emplean una perspectiva de equidad de género, tales como la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio (GPEI), en la que Rotary colabora con Unicef, la Organización Mundial de la Salud (OMS), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU., la Fundación Bill y Melinda Gates y Gavi, la Alianza para las Vacunas.

La Estrategia de Erradicación de la Polio 2022-2026 de la GPEI reconoce claramente el papel fundamental que desempeñan las trabajadoras de la salud en la generación de confianza de la comunidad y en la aceptación de la vacuna. En Afganistán y Pakistán —los dos países restantes en los que el poliovirus salvaje continúa siendo endémico— reclutar, formar y conservar a las mujeres como vacunadoras, movilizadoras de la comunidad y funcionarias de vigilancia… se considera esencial para el éxito de la campaña.

El acceso a los niños que necesitan ser vacunados depende a menudo de la incansable labor de las trabajadoras de la salud, y lo he visto de primera mano en la India a lo largo de los años, ya que he tenido el honor de participar con dichas trabajadoras tanto en las Jornadas Nacionales de Vacunación, como en las campañas de vacunación puerta a puerta en todo el país, desde Bengala Occidental hasta Bihar. Para potenciar una fuerza de trabajo dirigida por mujeres al frente de las tareas de vacunación, se necesita una mayor inversión para mejorar el acceso de las mujeres a las oportunidades de empoderamiento y para responder a las necesidades específicas de las mujeres.

Está claro que la GPEI avanza en el camino correcto, ya que los casos de polio se han reducido en un 99,9 % desde que se lanzó la iniciativa hace más de 30 años, y me inspira a seguir aplicando una perspectiva de equidad de género a todas las iniciativas y proyectos liderados por Rotary y sus socios. En ese sentido, en nuestro evento anual con las Naciones Unidas —este año con Unicef— estamos discutiendo las múltiples dimensiones de las desigualdades de género y ofrecemos acciones concretas que los integrantes de nuestra audiencia pueden tomar para ayudar a empoderar a las niñas.

Aunque queda mucho trabajo por hacer, confío en que, si seguimos centrados en abordar estas desigualdades y en destacar el valor que las mujeres tienen dentro de la sociedad, juntos podremos mejorar realmente la situación de las niñas en todo el mundo.

Los clubes rotarios de Lviv encuentran esperanza y fortaleza en la solidaridad

Voluntarios frente a los palés de uno de los almacenes de Lviv habilitados la distribución de ayuda

Por Orest Semotiuk, presidente del Comité de Relaciones Públicas del Club Rotario de Lviv International y miembro del Comité de Relaciones Públicas del Distrito 2232

La mañana del 24 de febrero comenzó más o menos como cualquier otra mañana. Me levanté, salí a correr y desayuné. Sin embargo, mientras desayunaba, escuché en la radio que bombas rusas estaban cayendo en mi país, Ucrania. 

Inmediatamente llamé a algunos amigos y conocidos de otras ciudades para preguntar cómo estaban. Afortunadamente, la mayoría de ellos estaban ilesos y a salvo. Luego, por la tarde, un canal de televisión de Ratisbona (Alemania), donde me había alojado en una misión de investigación en 2018, me llamó para solicitar mis comentarios. Más tarde, llegaron llamadas de otros medios de comunicación, una avalancha de solicitudes, y allí comenzó mi verdadero trabajo. 

A continuación siguieron otras entrevistas con periodistas de Europa Occidental, Asia y América. A principios de abril, el editor de la revista de Rotary para Alemania y Austria nos visitó para investigar y hacer un reportaje sobre nuestras labores de ayuda y entrevistar a Volodymyr Bondarenko, gobernador de nuestro Distrito (2232). 

Ya desde los primeros mensajes de chat, fui testigo de cómo nuestros socios se apoyaban mutuamente y también de cómo se comprometían a ayudar a personas no afiliadas. Los clubes rotarios del Distrito 2232 organizaron inmediatamente actividades de recaudación de fondos y de entrega de ayuda humanitaria para los residentes de las zonas atacadas. Nuestro Comité Distrital de Relaciones Públicas lanzó una campaña en las redes sociales para difundir información sobre los acontecimientos en Ucrania entre nuestros amigos rotarios de todo el mundo. 

A los pocos días de iniciada la guerra, el Club Rotario de Lviv constituyó un grupo de trabajo para coordinar, entre otras cosas, el suministro de medicamentos, artículos de higiene y equipos médicos a hospitales y hogares infantiles ucranianos. Además, mi propio club, Lviv International, estableció contactos útiles con colaboradores internacionales – tanto clubes rotarios como otras organizaciones benéficas de Estados Unidos, Alemania, Polonia, Dinamarca, Noruega y Letonia.  

Mediante conferencias diarias en Zoom, determinamos las necesidades de los distintos grupos beneficiarios -ya fueran refugiados, niños o heridos- y planificamos las actividades subsiguientes. Para ello, colaboramos estrechamente con la Agencia Estatal de Asistencia Médica de Ucrania. Asimismo, habilitamos varios almacenes de suministros de ayuda en la región de Lviv. 

Los artículos que distribuimos a través de estos almacenes van desde colchones y camas para hospitales hasta botiquines de primeros auxilios, chalecos de protección, ropa y alimentos. Todo se envía a Lviv a través de la frontera polaco-ucraniana. Aquí clasificamos  los suministros recibidos y luego se transportan a las zonas afectadas por los bombardeos. También está en marcha una campaña de recaudación de fondos para comprar más material médico para los hospitales.  

Desde entonces, algunos de nuestros socios han abandonado el país. Otros se quedaron en Lviv y abrieron sus apartamentos, oficinas o talleres para que sirvieran de alojamiento a los refugiados. Algunos incluso ofrecen a estos trabajos para que puedan ganar algo de dinero.   Una de las cosas que más nos ayuda es la enorme solidaridad que recibimos. En la página web de nuestro club y en la página de Facebook «Rotary in Ukraine» (Rotary en Ucrania) informamos regularmente sobre nuestras iniciativas y cada día nos llegan saludos, comentarios de ánimo y consultas de todos los rincones del mundo. Se trata de otros clubes rotarios y colaboradores, pero también de personas e instituciones agradecidas a las que hemos podido ayudar. Este enorme estímulo ofrecido por la red rotaria nos da fuerza y renueva nuestra esperanz

Presidente del Comité de Relaciones Públicas del Club Rotario de Lviv International y miembro del Comité de Relaciones Públicas del Distrito 2232

La mañana del 24 de febrero comenzó más o menos como cualquier otra mañana. Me levanté, salí a correr y desayuné. Sin embargo, mientras desayunaba, escuché en la radio que bombas rusas estaban cayendo en mi país, Ucrania. 

Inmediatamente llamé a algunos amigos y conocidos de otras ciudades para preguntar cómo estaban. Afortunadamente, la mayoría de ellos estaban ilesos y a salvo. Luego, por la tarde, un canal de televisión de Ratisbona (Alemania), donde me había alojado en una misión de investigación en 2018, me llamó para solicitar mis comentarios. Más tarde, llegaron llamadas de otros medios de comunicación, una avalancha de solicitudes, y allí comenzó mi verdadero trabajo. 

A continuación siguieron otras entrevistas con periodistas de Europa Occidental, Asia y América. A principios de abril, el editor de la revista de Rotary para Alemania y Austria nos visitó para investigar y hacer un reportaje sobre nuestras labores de ayuda y entrevistar a Volodymyr Bondarenko, gobernador de nuestro Distrito (2232). 

Ya desde los primeros mensajes de chat, fui testigo de cómo nuestros socios se apoyaban mutuamente y también de cómo se comprometían a ayudar a personas no afiliadas. Los clubes rotarios del Distrito 2232 organizaron inmediatamente actividades de recaudación de fondos y de entrega de ayuda humanitaria para los residentes de las zonas atacadas. Nuestro Comité Distrital de Relaciones Públicas lanzó una campaña en las redes sociales para difundir información sobre los acontecimientos en Ucrania entre nuestros amigos rotarios de todo el mundo. 

A los pocos días de iniciada la guerra, el Club Rotario de Lviv constituyó un grupo de trabajo para coordinar, entre otras cosas, el suministro de medicamentos, artículos de higiene y equipos médicos a hospitales y hogares infantiles ucranianos. Además, mi propio club, Lviv International, estableció contactos útiles con colaboradores internacionales – tanto clubes rotarios como otras organizaciones benéficas de Estados Unidos, Alemania, Polonia, Dinamarca, Noruega y Letonia.  

Mediante conferencias diarias en Zoom, determinamos las necesidades de los distintos grupos beneficiarios -ya fueran refugiados, niños o heridos- y planificamos las actividades subsiguientes. Para ello, colaboramos estrechamente con la Agencia Estatal de Asistencia Médica de Ucrania. Asimismo, habilitamos varios almacenes de suministros de ayuda en la región de Lviv. 

Los artículos que distribuimos a través de estos almacenes van desde colchones y camas para hospitales hasta botiquines de primeros auxilios, chalecos de protección, ropa y alimentos. Todo se envía a Lviv a través de la frontera polaco-ucraniana. Aquí clasificamos  los suministros recibidos y luego se transportan a las zonas afectadas por los bombardeos. También está en marcha una campaña de recaudación de fondos para comprar más material médico para los hospitales.  

Desde entonces, algunos de nuestros socios han abandonado el país. Otros se quedaron en Lviv y abrieron sus apartamentos, oficinas o talleres para que sirvieran de alojamiento a los refugiados. Algunos incluso ofrecen a estos trabajos para que puedan ganar algo de dinero.   Una de las cosas que más nos ayuda es la enorme solidaridad que recibimos. En la página web de nuestro club y en la página de Facebook «Rotary in Ukraine» (Rotary en Ucrania) informamos regularmente sobre nuestras iniciativas y cada día nos llegan saludos, comentarios de ánimo y consultas de todos los rincones del mundo. Se trata de otros clubes rotarios y colaboradores, pero también de personas e instituciones agradecidas a las que hemos podido ayudar. Este enorme estímulo ofrecido por la red rotaria nos da fuerza y renueva nuestra esperanza.

Dilema ético: ¿Qué harías tú?

Durante la reunión semanal del club, y como presidente del Comité de Servicio en el Club, lideras una discusión sobre los proyectos que el club debe planificar para el próximo año. Los socios más antiguos mencionan que el club ya organiza cada año una actividad para la captación de fondos en beneficio de un banco de alimentos local y que les gustaría continuar con la tradición. Sin embargo, el club ha ganado varios socios nuevos en el último año y a ellos les entusiasma la idea de emprender un proyecto con un componente más práctico, como cocinar y entregar comidas a los miembros más necesitados de la comunidad.

Indica en los comentarios qué harías tú.

Cómo crear relaciones más allá de la experiencia del club

El equipo de redes sociales de Rotary en el Global Citizen Live de París. De izquierda a derecha: Pauline Amiel, Tamara Gojkovic, Hanh Minh y Mona Mousa

Por Tamara Gojkovic, expresidenta y tesorera del Club Rotaract de Banja Luka, Bosnia y Herzegovina. 

Antes de unirme a Rotary, solo había oído su nombre. No sabía nada más. Entonces uno de los asistentes de mi universidad me preguntó si quería unirme a su club. Él advirtió lo activa que era en la universidad y en varias organizaciones no gubernamentales y pensó que Rotaract encajaría muy bien conmigo. Le agradezco mucho que lo haya hecho, porque eso abrió una nueva etapa en mi vida. De eso hace ya casi cuatro años. 

Una de las cosas que me gustan de Rotaract y de nuestra comunidad rotaria en mi ciudad es que trabajamos mucho juntos. Nos reunimos al mismo tiempo que nuestro club rotario, en salas contiguas. Tenemos una gran comunicación, colaboramos a menudo, y varias veces al año, socios del club rotario vienen a nuestras reuniones para hablarnos sobre temas como inversiones, negocios, economía y arte. 

Una de las cosas que más me gustan de Rotary son los increíbles proyectos que realiza cada día en todo el mundo. A nivel local, nuestro club ayuda en un refugio de animales, dona caramelos a los niños durante las fiestas y, durante la pandemia de COVID, colocó frente a las principales instituciones de Banja Luka  carteles para recordar al público que debe mantenerse la distancia física de seguridad. A nivel internacional, donamos fondos para la construcción de pozos en África y para Move for GECAF (Give Every Child a Future) de Rotaract Oceanía. Otra de mis cosas favoritas es la gente increíble de Rotary y Rotaract que no tendría la oportunidad de conocer de otra manera. He conocido a estudiantes y profesionales de los negocios, la medicina, la economía, el arte, la música, la moda, la diplomacia y muchas otras áreas. 

El pasado mes de septiembre, en el Global Citizen Live de París, formé parte de un «escuadrón social» organizado por la presidenta electa de Rotary International, Jennifer Jones. La idea era que nuestro grupo de cuatro personas (Mona Mousa, Pauline Amiel, Hanh Minh y yo) se hiciera cargo de las historias de Instagram de Rotary para mostrar la participación de Rotary en eventos mundiales.

Antes del evento, nuestro escuadrón delegó tareas para asegurarse de que estábamos preparados. Nos pusimos en contacto con las Agencias Informativas Multidistritales de Rotaract (AIM), clubes Rotaract y socios de Rotaract y Rotary para difundir información sobre este evento. Mona se encargó de crear los posts y añadir los pies de foto, mientras yo los compartía en las páginas que administro para mi club Rotaract y World of Rotaract. Además, debido a mi pasión por la fotografía, tomé las fotos y los videos durante el evento. 

Me enorgullece mi capacidad de organización, algo que desarrollé a través de varias ONG en las que participé antes de unirme a Rotaract. Desde que me afilié a Rotaract, esa habilidad ha evolucionado aún más al enfrentarme a los retos que conllevan los diferentes proyectos. Uno de esos desafíos fue asumir el cargo de presidenta apenas un año después de haber ingresado. Otra de mis habilidades es la organización y gestión de conferencias y eventos masivos en línea con más de 300  participantes, a los cuales tuve que asignar diferentes sesiones de trabajo virtuales. También gestiono desde hace años varias páginas de redes sociales. Estos conocimientos constituyen una combinación perfecta para que me permitió hacerme cargo de la promoción en las redes sociales. Todos los miembros del equipo aportaron algo importante y eso nos llevó a una gran colaboración.

Me ha sorprendido cómo los socios de Rotary pueden seguir estableciendo conexiones tan sólidas durante una pandemia. Al comienzo de la COVID-19, un rotaractiano italiano, quien ahora es un amigo querido, compró una licencia de Zoom y dispuso una sala abierta las 24 horas del día para cualquier socio de Rotaract que quisiera unirse, pasar el rato y sentirse menos aislado durante estos tiempos difíciles. Me uní sin conocer a nadie y no sabía qué esperar, pero no tenía la intención de pasar mucho tiempo. Sin embargo, encontré una comunidad acogedora de personas increíbles, y seguí volviendo.

Desde entonces, se me ha pedido que me haga cargo de esa cuenta de Zoom y que me una al equipo. Estamos organizando charlas todos los domingos, en las que traemos a alguien de Rotaract o de Rotary para que hable sobre un tema determinado. Uno de nuestros primeros oradores fue la presidenta electa Jennifer Jones. También hemos celebrado fiestas todos los sábados con varios DJ, hemos organizado noches de cine, clases de baile, noches de concursos, Zumba, conciertos, capacitaciones y muchas otras cosas. Tenemos casi 900 personas inscritas, y me enorgullece decir que la sala Zoom sigue funcionando varios días a la semana. 

Gracias a nuestro éxito, otros clubes rotarios que quieren convertir sus eventos presenciales en virtuales nos han pedido ayuda. Mi increíble equipo técnico de World of Rotaract y yo hemos ayudado a organizar en línea la EUCO (Convención Europea), la MEDICON (Convención Mediterránea), dos REM (Reunión de Rotaract Europa), el teletón Kickout 2020 de Rotaract, la fiesta de clausura de la Asamblea Internacional y mucho más. Aparte de la experiencia profesional, esto nos ha proporcionado a todos nosotros conexiones en todo el mundo. Los participantes del grupo de la sala Zoom se han convertido en grandes amigos, incluso los llamaría mi segunda familia. 

Obtén más información sobre cómo Rotary crea relaciones significativas que traspasan continentes y cómo puede proporcionar encuentros significativos a las personas de tu club rotario, descargando nuestra nueva guía de recursos del Plan de Acción

Sobre la autora: Tamara Gojkovic trabaja como profesora de piano en una escuela de música y cursa simultáneamente dos maestrías: una en teoría musical y otra en pedagogía musical en la Academia de Artes de la Universidad de Banja Luka.

Rotaract y Rotary colaboran en el servicio

Por Ignacio González Méndez, socio del Club Rotaract de Oriente de Talca (Chile) 

Debo confesar que no me propuse encontrar a Rotary. Rotary me encontró a mí. Me involucré en Rotary a través de una serie de eventos afortunados que cambiaron mi forma de ver todo.. 

Cuando tenía 13 años, fui voluntario de la Cruz Roja y esa experiencia me llevó años después a crear un proyecto para establecer un puesto de primeros auxilios en mi escuela secundaria. En mi ceremonia de graduación, me sorprendió recibir un premio otorgado por el club rotario local por mi trabajo voluntario con la Cruz Roja. El premio era en honor a una de mis profesoras, que falleció inesperadamente. Recibir el premio y saber que mi profesora había apreciado mis esfuerzos me inspiró a continuar trabajando como voluntario. 

Años más tarde, mientras estudiaba la carrera de Derecho, vi un cartel de Rotaract. Me entusiasmó la idea de involucrarme en la organización que había contribuido a mi pasión por ayudar a los demás. Junto con un par de amigos, fundamos el primer club Rotaract en mi ciudad. Fue un honor servir como presidente fundador del club. Cuando más tarde fui elegido representante distrital de Rotaract, mi objetivo fue aumentar la visibilidad de Rotaract en mi distrito. Ese año, conseguimos un aumento del 60 % en el número de socios y logramos fundar varios clubes nuevos. 

En 2018, tuve el honor de formar parte del Comité de Rotaract-Interact de Rotary International. Quería estar cerca de los socios a los que representaba, así que me puse en contacto con todos los rotaractianos e interactianos que pude de todo el mundo para escuchar sus historias y conocer sus preocupaciones. Basándose en algunos de sus comentarios, el comité propuso a la Directiva de RI varias ideas para fortalecer la capacidad de los rotaractianos para participar plenamente en Rotary. La Directiva aceptó nuestras recomendaciones y el resultado fue una propuesta al Consejo de Legislación 2019 para elevar el estatus de Rotaract a la categoría de tipo de afiliación. 

En las semanas previas al Consejo, utilicé las redes sociales para explicar los beneficios de esta elevación y por qué era urgente que fuera aprobada. Cuando el Consejo votó a favor de nuestra propuesta, en el año 2019-2020 me invitaron a formar parte del Comité de Rotaract y del Grupo de Trabajo para Elevar Rotaract. Juntos, fuimos responsables de asesorar a la Directiva sobre cómo implementar las disposiciones del proyecto de enmienda aprobado por el Consejo y establecer una «nueva era para Rotaract». Fue emocionante servir con destacados líderes de todo el mundo, todos dedicados a mejorar la experiencia de los rotaractianos. 

Después de que la Directiva aceptara nuestras recomendaciones, nuestro grupo de trabajo comenzó a informar a los socios de Rotary y Rotaract de los cambios. Pero entonces, la aparición de la pandemia de COVID-19 dificultó enormemente nuestras tareas de concienciación.  

Sin embargo, mediante el uso de plataformas virtuales, pude relacionarme con más de 400 clubes de 100 distritos en 10 regiones del mundo, para compartir estrategias sobre cómo conseguir que los rotarios y rotaractianos colaboren estrechamente en beneficio mutuo.  

El año pasado, con la ayuda de dos buenos amigos, creamos un programa de mentoría en el que participaban gobernadores electos menores de 45 años. Creo firmemente que toda organización debe escuchar a los líderes jóvenes porque estos aportan nuevas perspectivas. 

Cuando me encontraba en la etapa final del estudio para el examen de acceso a la abogacía, acepté una invitación para servir como asesor de Rotaract en el Comité de Planificación de la Convención de Rotary International 2023 en Melbourne (Australia). Esta es una oportunidad única para compartir mis experiencias y contribuir a la preparación de un evento increíble para la familia de Rotary. Estoy encantado de formar parte del equipo de la presidenta electa de Rotary International, Jennifer Jones. Ella es mi modelo a seguir y el tipo de rotario que me esfuerzo por ser. Ella me invitó a la Asamblea Internacional 2021, donde compartí mi historia con otros futuros líderes. 

Fue un gran honor recibir el premio Dar de Sí antes de Pensar en Sí el año pasado. Me alegra enormemente el hecho de saber que vivimos en una época en la que los rotaractianos pueden recibir reconocimiento por las contribuciones que realizan en Rotary y en sus comunidades. No somos el futuro de Rotary; somos el presente. Y es hora de servir juntos. Ignacio González Méndez, socio del Club Rotaract de Oriente de Talca (Chile) es uno de los dos rotaractianos que recibieron el Premio Dar de Sí Antes de Pensar en Sí y se encuentra entre los 133 galardonados que recibirán reconocimiento en la Convención de Rotary International de este año en Houston, Texas (EE.UU.).

Todos podemos ayudar a crear entornos de paz

Por Christina Sweeney, integrante del personal de Servicio e Involucramiento en Rotary

La paz es fundamental para la misión de Rotary. En una época de crecientes tensiones e incertidumbres, es de vital importancia que trabajemos en colaboración para crear entornos en los que pueda prosperar la paz. Nuestros socios abordan cada día las causas subyacentes de los conflictos a través de proyectos de servicio y becas pro paz.  Entérate cómo algunos rotarios de distintas partes del mundo trabajan en sus comunidades para promover la paz. 

En Nigeria, el Club Rotario de Jalingo Prestige colaboró con una organización no gubernamental local para organizar un simposio sobre la construcción de la paz para jóvenes y líderes de la comunidad. Más información. 

En Estados Unidos, el Club Rotario de Killeen Heights entregó juguetes a un refugio familiar local que apoya a las víctimas de abuso doméstico. Más información.

El Club Rotario de Cherkasy (Ucrania) y el Club Rotario de Marmaris (Turquía) firmaron un acuerdo de hermanamiento durante una conferencia de amistad del Comité Internacional, como compromiso a largo plazo para avanzar en la comprensión internacional y cooperar en proyectos de servicio. Más información. 

En Filipinas, los Clubes Rotarios de Downtown Olongapo y Downtown Olongapo II y el Club Rotaract de Gordon College proporcionaron los suministros necesarios a The Olongapo Center for Youth, que ofrece un entorno seguro y estructurado para los adolescentes. Más información.

En Bolivia, el Club Rotario de Tupiza colaboró con un programa de voluntariado local para organizar una serie de talleres para niños, padres y profesores sobre mecanismos de prevención de la violencia, promoción de la igualdad de género y derechos humanos. Más información.

¿Estás interesado en planificar tu propio proyecto en aras de la paz? Consulta la Guía Áreas de interés de Rotary para obtener ideas para tomar acción y consejos para lograr el éxito, además conecta con un Grupo de Acción de Rotary para obtener apoyo en la planificación e implementación del proyecto así como ayuda para encontrar recursos.

De Ucrania a Dinamarca: un joven de 17 años encuentra un hogar de acogida con rotarios

Nota de la redacción: Al igual que muchos rotarios, el fiduciario de La Fundación Rotaria Per Høyen, socio del Club Rotario de Aarup (Dinamarca), deseaba responder a la crisis humanitaria en Ucrania. A través de la red de Rotary, él y su esposa se enteraron de que un refugiado ucraniano de 17 años, Artem Ziablov, se encontraba en Alemania. En esta segunda entrada de blog, Artem nos habla sobre su periplo desde Ucrania hasta su nueva familia de acogida en Dinamarca. 

Artem Ziablov 

Soy un estudiante de la Universidad Nacional de Karazin de Járkov, donde estoy en el primer año de mis estudios de licenciatura en matemáticas e informática. Una semana antes de que empezara la guerra, mi madre me llevó desde Járkov a Irpin, una ciudad de la región de Kiev, donde vivía antes de mis estudios. El 24 de febrero, a las cinco de la mañana, mi madre me despertó para decirme que la guerra había comenzado y que Járkov estaba bajo ataque. Miré por la ventana y oí cómo lanzaban bombas contra el aeropuerto de Gostomel, un lugar situado a 10 km de nuestra casa. Después, vimos en el cielo cazas ucranianos y misiles ucranianos que bombardeaban a las tropas rusas desde nuestra ciudad, por lo que era muy peligroso quedarse allí.. 

Entramos en pánico. Recogimos ropa y la primera noche fuimos a un refugio antiaéreo. Pero estaba muy lleno de gente que se quejaba, así que nos fuimos a otra casa. Cada uno de nosotros tenía una mochila, su pasaporte y su computadora portátil. Habíamos reservado billetes de tren, pero los trenes estaban tan llenos que decidimos partir en automóvil. Como no tenemos uno, llamé a mi mejor amigo para preguntarle si podía llevarnos a mi madre y a mí a algún lugar del oeste de Ucrania. Pero me dijo que no podía porque ya tenía que llevar a otras siete personas. Con todo, nos metimos todos en el único vehículo y dejamos a nuestro perro y a nuestro gato al cuidado de nuestro vecino. 

Fuimos a Khmelnyk, una ciudad de la región de Vinnytsia, al oeste de Ucrania, y nos quedamos allí un día antes de ir a Lviv. Allí teníamos un amigo, Lars, que es un rotario danés. Nos quedamos en su apartamento durante una semana, y luego me fui con mi madre, un amigo y su madre a Polonia, donde pasamos unos días. Desde allí, mi madre y yo emprendimos caminos separados. Como ella podía seguir trabajando en Bulgaria, se fue allí a vivir con unos amigos, mientras que yo me fui con mi amigo y su madre a Alemania. Fue allí donde los Hoyen vinieron a buscarme. 

El viaje fue difícil. Es duro dejar tu casa y ver imágenes de lugares donde has pasado mucho tiempo y darte cuenta de que algunos de ellos ya no existen. Es muy emotivo. Al mismo tiempo, comprendes que tu vida es mucho más importante que todas las cosas que dejas atrás. 

En cierto sentido, ahora que se ha producido la invasión hay menos incertidumbre. Antes, todo el mundo en la universidad especulaba sobre lo que pasaría si Rusia invadía. Muchos pensaban que sería como en 2014, y que se impodrían sanciones pero nada más. Ha sido increíble ver la respuesta de todo el mundo. Cuando llegamos a Polonia, todos los voluntarios fueron extremadamente amables y había mucha gente ayudando. De hecho, yo había estado en Dinamarca unas cuantas veces antes de la guerra. Todo ha sido muy agradable. 

Sigo en contacto con muchos de mis amigos, algunos están en Francia, Alemania o en Polonia. Hablamos a través de las redes sociales y nos preguntamos «cómo estás» y «qué haces» en este o aquel país. También tengo un amigo en el ejército ucraniano, y estamos en contacto tratando de ayudarnos mutuamente. 

Al principio, no podía pensar en hacer nada. Solo me sentaba a ver las noticias. Recientemente, he empezado a tener tiempo para pensar y reflexionar sobre todo lo que ha pasado. Hace aproximadamente una semana, pude ponerme en contacto con uno de mis profesores que se quedó en la universidad. Los profesores siguen dando clases a muchos de nosotros, y estamos intentando aprovecharlas al máximo. 

Por fin estoy empezando a ser capaz de reanudar alguna semblanza de vida cotidiana. Estoy muy agradecido a todos los rotarios y a las demás organizaciones que me han ayudado. Los Hoyen han sido muy amables y todo ha ido bien.

«Millones de gotas»: Marcando la diferencia para los refugiados ucranianos

Nota de la redacción: Al igual que muchos rotarios, el fiduciario de La Fundación Rotaria Per Høyen, socio del Club Rotario de Aarup (Dinamarca), deseaba responder a la crisis humanitaria en Ucrania. A través de la red de Rotary, él y su esposa se enteraron de que un refugiado ucraniano de 17 años, Artem Ziablov, se encontraba en Alemania. En esta entrada del blog, la primera de dos partes, Høyen comparte su decisión de acoger a Artem en su casa. 

Per Høyen  

Al igual que la mayor parte del mundo, sentimos inquietud al recibir las noticias sobre la concentración de militares rusos en la frontera con Ucrania. Como director de Rotary, visité dicho país hace seis años con motivo de la fundación de un club y tengo amigos rotarios allí. Saber que mis amigos estaban en peligro fue terrible. El día de la invasión fue muy duro para nosotros y lloramos al ver las imágenes de lo que estaba ocurriendo. Nos preguntamos: «¿quién puede hacer esto a niños pequeños?». 

Empecé a comunicarme a diario con mis amigos rotarios del Club Rotario de Lviv International, y por ellos supe que el club contaba con dos socios daneses, lo que facilitó aún más la comunicación. Ellos me mantenían informado de lo que hacían, y un día, uno de ellos, Lars, me llamó para decirme que un joven ucraniano en Alemania necesitaba un lugar para quedarse. Él me preguntó si mi club podría encontrarle alojamiento en algún sitio. 

Antes de eso, mi esposa y yo habíamos hablado de lo que podríamos hacer para ayudar, incluso nos sentimos un poco impotentes. Cuando recibimos la llamada de Lars, dijimos que sí. Sin duda, le daríamos un hogar. Acoger a Artem nos permitió hacer algo tangible. 

Fuimos a recogerlo a Alemania. Antes habíamos ido a una tienda de la ciudad a la que habíamos informado de que venía este joven y que no sabíamos cuánta ropa traía. El dueño fue muy amable y dejó que Artem eligiera dos de todo: dos pantalones, dos calzoncillos, etc., y no tuvimos que pagar nada. 

Para nosotros fue una experiencia reveladora. Cuando estás en tu propio entorno, tienes una forma de ver las cosas, pero si ocurre algo así, cambia tu perspectiva del mundo. 

Hemos conversado mucho con Artem. Por el camino hemos aprendido mucho de él, sobre nuestras diferencias culturales, la historia de su país y los antecedentes de las relaciones entre la Unión Soviética y Ucrania, cosas de las que antes no sabíamos mucho. 

También me estoy dando cuenta de que todos mis años en Rotary y como líder sénior me han preparado para estar más capacitado y deseoso de ayudar ante esta situación. Rotary nos enseña que debemos ser flexibles y acomodarnos a las diferentes culturas, y que debemos hacer lo que podamos por las personas que no tienen las mismas oportunidades que nosotros. No estoy seguro de que hubiera tenido esa misma visión si no hubiera sido por Rotary. 

Todos estamos aportando nuestro granito de arena. Es solo una gota de agua en el océano, pero millones de gotas pueden marcar la diferencia.  La respuesta que hemos visto en Dinamarca, y en toda Europa en realidad, ha sido tremenda. Todos entendemos que los ucranianos necesitan un lugar donde haya paz. Nadie querría ser expulsado de su país. Cuando veo lo que los rotarios están haciendo en todo el mundo para apoyar a Ucrania, me siento orgulloso de ser rotario.

Una caravana de ayuda organizada por socios de Rotaract viaja toda la noche para entregar suministros a Ucrania

Los socios del Club Rotaract de Klagenfurt-Wörthersee (Austria) recogen suministros médicos, alimentos, sacos de dormir y generadores para transportarlos a la frontera entre Polonia y Ucrania con el fin de ayudar a las personas desplazadas por el conflicto en ese país. Marzo de 2022. Klagenfurt, Austria.

Por Sebastian Adami, Club Rotaract Klagenfurt-Wörthersee (Austria)

En la noche del pasado 2 de marzo, partí con un equipo de socios de Rotaract y compañeros de seis países para entregar suministros de ayuda a los contactos que nos esperaban cerca de la frontera de Polonia y Ucrania. Nuestra caravana de cinco vehículos viajó durante la noche para llegar hasta allá. Pero nos animó la respuesta que vimos a nuestro alrededor: la gente encendía sus luces o nos daba otras señales de ánimo al ver nuestra caravana de suministros de socorro marcada con banderas que identificaban lo que estábamos haciendo.

Esta iniciativa surgió a través de la maravillosa red de la que disfrutamos en Rotary. Como muchos, vi con horror las imágenes que llegaban de Ucrania tras la invasión rusa del país el 24 de febrero. Estas imágenes incluían a personas que lo habían perdido todo: sus pertenencias, sus hogares, y algunos incluso la vida de sus seres queridos. Cuanto más veía que la gente tenía que buscar refugio en el metro o en refugios y la avalancha de desplazados que buscaban seguridad en otros países, más supe que tenía que hacer algo. Me puse en contacto con mis amigos del Club Rotaract de Klagenfurt-Wörthersee, y todos nos unimos en nuestro deseo de ayudar.

En poco tiempo, puse en marcha una campaña de recaudación de fondos con una socia de larga trayectoria, Ivana Tadic, y la presidenta de nuestro club, Anna Bäuchler, todo ello con el apoyo activo de nuestros socios. En un fin de semana, recogimos muchas donaciones de familiares, amigos y compañeros de trabajo que incluían alimentos enlatados, agua, sacos de dormir, generadores y suministros médicos. La dificultad radicaba en cómo entregar estos artículos.

Como parte de nuestra campaña, me puse en contacto con una antigua compañera de trabajo, Alessia Sasina, nacida en Kiev. Ella también había estado recaudando donaciones. Pero no fue hasta que ambos hablamos con Max Aichlseder que se nos ocurrió la idea de llevar nosotros mismos las donaciones a la frontera entre Polonia y Ucrania. Él nos proporcionó algunos vehículos para el transporte, con los que pudimos cargar nuestras donaciones y las de Alessia. Teníamos amigos en Ucrania y sabíamos lo que se necesitaba gracias a la ayuda del consejero honorario para Ucrania, Nils Grollitsch, y a nuestra red de Rotaract.

Hacia la frontera

Salimos el 2 de marzo y manejamos toda la noche para llegar a la frontera a la mañana siguiente. Cuanto más nos acercamos a la frontera, más tranquilos nos sentíamos. Éramos conscientes de la situación en la que nos estábamos metiendo, pero nos animaba el apoyo que veíamos a nuestro alrededor. Por razones de seguridad, decidimos reunirnos con nuestros contactos un kilómetro antes del paso fronterizo.

La caravana se dirige a través de Polonia hacia la frontera con Ucrania

Tras más de 1100 kilómetros y 14 horas conduciendo, alcanzamos la meta. Fue una sensación indescriptible que nunca olvidaré. La gratitud era increíblemente grande y nuestros corazones se llenaron de alegría. Desde allí, los suministros de ayuda fueron transportados a Kyiv, Kharkiv y Zhytomyr. Descargamos la mercancía allí mismo y nos pusimos de acuerdo para traer con nosotros a algunas personas que habían huido del conflicto, principalmente mujeres y niños, agotados pero aliviados de haber logrado ponerse a salvo tras muchas horas de camino. Antes de regresar, ya estábamos recibiendo fotos y videos que mostraban que nuestras donaciones habían llegado a hospitales y lugares necesitados.

Donaciones

Segunda caravana

En vista del éxito de nuestra primera campaña, organizamos una segunda caravana el 15 de marzo. Volvimos a coordinar con nuestros contactos de los clubes Rotaract lo que más se necesitaba. El escenario del segundo viaje fue un poco diferente al del primero. Había mucha más actividad en las carreteras, y de camino a la frontera vimos varios vehículos que se dirigían a Ucrania como caravanas de ayuda.

Al reflexionar sobre las últimas semanas, me siento increíblemente orgulloso de lo que hemos conseguido juntos en tan poco tiempo. Ha sido uno de los acontecimientos más enriquecedores de mi vida. Fuimos una de las primeras, por no decir la primera, caravana de ayuda de Austria que llevó suministros a Ucrania. Ayudamos todo lo que pudimos sin dudar, y con la ayuda de nuestros contactos de Rotaract y Rotary, los suministros llegaron a donde se necesitaban.

La Fundación Rotaria ha creado un canal de ayuda humanitaria directa en la región de Ucrania. Para seguir las últimas novedades sobre la ayuda humanitaria que prestan los socios de Rotary, visita nuestras cuentas en Twitter, Facebook, Instagram, y LinkedIn, así como Rotary.org