Dilema ético: ¿Qué harías tú?

Durante la reunión semanal del club, y como presidente del Comité de Servicio en el Club, lideras una discusión sobre los proyectos que el club debe planificar para el próximo año. Los socios más antiguos mencionan que el club ya organiza cada año una actividad para la captación de fondos en beneficio de un banco de alimentos local y que les gustaría continuar con la tradición. Sin embargo, el club ha ganado varios socios nuevos en el último año y a ellos les entusiasma la idea de emprender un proyecto con un componente más práctico, como cocinar y entregar comidas a los miembros más necesitados de la comunidad.

Indica en los comentarios qué harías tú.

Cómo crear relaciones más allá de la experiencia del club

El equipo de redes sociales de Rotary en el Global Citizen Live de París. De izquierda a derecha: Pauline Amiel, Tamara Gojkovic, Hanh Minh y Mona Mousa

Por Tamara Gojkovic, expresidenta y tesorera del Club Rotaract de Banja Luka, Bosnia y Herzegovina. 

Antes de unirme a Rotary, solo había oído su nombre. No sabía nada más. Entonces uno de los asistentes de mi universidad me preguntó si quería unirme a su club. Él advirtió lo activa que era en la universidad y en varias organizaciones no gubernamentales y pensó que Rotaract encajaría muy bien conmigo. Le agradezco mucho que lo haya hecho, porque eso abrió una nueva etapa en mi vida. De eso hace ya casi cuatro años. 

Una de las cosas que me gustan de Rotaract y de nuestra comunidad rotaria en mi ciudad es que trabajamos mucho juntos. Nos reunimos al mismo tiempo que nuestro club rotario, en salas contiguas. Tenemos una gran comunicación, colaboramos a menudo, y varias veces al año, socios del club rotario vienen a nuestras reuniones para hablarnos sobre temas como inversiones, negocios, economía y arte. 

Una de las cosas que más me gustan de Rotary son los increíbles proyectos que realiza cada día en todo el mundo. A nivel local, nuestro club ayuda en un refugio de animales, dona caramelos a los niños durante las fiestas y, durante la pandemia de COVID, colocó frente a las principales instituciones de Banja Luka  carteles para recordar al público que debe mantenerse la distancia física de seguridad. A nivel internacional, donamos fondos para la construcción de pozos en África y para Move for GECAF (Give Every Child a Future) de Rotaract Oceanía. Otra de mis cosas favoritas es la gente increíble de Rotary y Rotaract que no tendría la oportunidad de conocer de otra manera. He conocido a estudiantes y profesionales de los negocios, la medicina, la economía, el arte, la música, la moda, la diplomacia y muchas otras áreas. 

El pasado mes de septiembre, en el Global Citizen Live de París, formé parte de un «escuadrón social» organizado por la presidenta electa de Rotary International, Jennifer Jones. La idea era que nuestro grupo de cuatro personas (Mona Mousa, Pauline Amiel, Hanh Minh y yo) se hiciera cargo de las historias de Instagram de Rotary para mostrar la participación de Rotary en eventos mundiales.

Antes del evento, nuestro escuadrón delegó tareas para asegurarse de que estábamos preparados. Nos pusimos en contacto con las Agencias Informativas Multidistritales de Rotaract (AIM), clubes Rotaract y socios de Rotaract y Rotary para difundir información sobre este evento. Mona se encargó de crear los posts y añadir los pies de foto, mientras yo los compartía en las páginas que administro para mi club Rotaract y World of Rotaract. Además, debido a mi pasión por la fotografía, tomé las fotos y los videos durante el evento. 

Me enorgullece mi capacidad de organización, algo que desarrollé a través de varias ONG en las que participé antes de unirme a Rotaract. Desde que me afilié a Rotaract, esa habilidad ha evolucionado aún más al enfrentarme a los retos que conllevan los diferentes proyectos. Uno de esos desafíos fue asumir el cargo de presidenta apenas un año después de haber ingresado. Otra de mis habilidades es la organización y gestión de conferencias y eventos masivos en línea con más de 300  participantes, a los cuales tuve que asignar diferentes sesiones de trabajo virtuales. También gestiono desde hace años varias páginas de redes sociales. Estos conocimientos constituyen una combinación perfecta para que me permitió hacerme cargo de la promoción en las redes sociales. Todos los miembros del equipo aportaron algo importante y eso nos llevó a una gran colaboración.

Me ha sorprendido cómo los socios de Rotary pueden seguir estableciendo conexiones tan sólidas durante una pandemia. Al comienzo de la COVID-19, un rotaractiano italiano, quien ahora es un amigo querido, compró una licencia de Zoom y dispuso una sala abierta las 24 horas del día para cualquier socio de Rotaract que quisiera unirse, pasar el rato y sentirse menos aislado durante estos tiempos difíciles. Me uní sin conocer a nadie y no sabía qué esperar, pero no tenía la intención de pasar mucho tiempo. Sin embargo, encontré una comunidad acogedora de personas increíbles, y seguí volviendo.

Desde entonces, se me ha pedido que me haga cargo de esa cuenta de Zoom y que me una al equipo. Estamos organizando charlas todos los domingos, en las que traemos a alguien de Rotaract o de Rotary para que hable sobre un tema determinado. Uno de nuestros primeros oradores fue la presidenta electa Jennifer Jones. También hemos celebrado fiestas todos los sábados con varios DJ, hemos organizado noches de cine, clases de baile, noches de concursos, Zumba, conciertos, capacitaciones y muchas otras cosas. Tenemos casi 900 personas inscritas, y me enorgullece decir que la sala Zoom sigue funcionando varios días a la semana. 

Gracias a nuestro éxito, otros clubes rotarios que quieren convertir sus eventos presenciales en virtuales nos han pedido ayuda. Mi increíble equipo técnico de World of Rotaract y yo hemos ayudado a organizar en línea la EUCO (Convención Europea), la MEDICON (Convención Mediterránea), dos REM (Reunión de Rotaract Europa), el teletón Kickout 2020 de Rotaract, la fiesta de clausura de la Asamblea Internacional y mucho más. Aparte de la experiencia profesional, esto nos ha proporcionado a todos nosotros conexiones en todo el mundo. Los participantes del grupo de la sala Zoom se han convertido en grandes amigos, incluso los llamaría mi segunda familia. 

Obtén más información sobre cómo Rotary crea relaciones significativas que traspasan continentes y cómo puede proporcionar encuentros significativos a las personas de tu club rotario, descargando nuestra nueva guía de recursos del Plan de Acción

Sobre la autora: Tamara Gojkovic trabaja como profesora de piano en una escuela de música y cursa simultáneamente dos maestrías: una en teoría musical y otra en pedagogía musical en la Academia de Artes de la Universidad de Banja Luka.

Rotaract y Rotary colaboran en el servicio

Por Ignacio González Méndez, socio del Club Rotaract de Oriente de Talca (Chile) 

Debo confesar que no me propuse encontrar a Rotary. Rotary me encontró a mí. Me involucré en Rotary a través de una serie de eventos afortunados que cambiaron mi forma de ver todo.. 

Cuando tenía 13 años, fui voluntario de la Cruz Roja y esa experiencia me llevó años después a crear un proyecto para establecer un puesto de primeros auxilios en mi escuela secundaria. En mi ceremonia de graduación, me sorprendió recibir un premio otorgado por el club rotario local por mi trabajo voluntario con la Cruz Roja. El premio era en honor a una de mis profesoras, que falleció inesperadamente. Recibir el premio y saber que mi profesora había apreciado mis esfuerzos me inspiró a continuar trabajando como voluntario. 

Años más tarde, mientras estudiaba la carrera de Derecho, vi un cartel de Rotaract. Me entusiasmó la idea de involucrarme en la organización que había contribuido a mi pasión por ayudar a los demás. Junto con un par de amigos, fundamos el primer club Rotaract en mi ciudad. Fue un honor servir como presidente fundador del club. Cuando más tarde fui elegido representante distrital de Rotaract, mi objetivo fue aumentar la visibilidad de Rotaract en mi distrito. Ese año, conseguimos un aumento del 60 % en el número de socios y logramos fundar varios clubes nuevos. 

En 2018, tuve el honor de formar parte del Comité de Rotaract-Interact de Rotary International. Quería estar cerca de los socios a los que representaba, así que me puse en contacto con todos los rotaractianos e interactianos que pude de todo el mundo para escuchar sus historias y conocer sus preocupaciones. Basándose en algunos de sus comentarios, el comité propuso a la Directiva de RI varias ideas para fortalecer la capacidad de los rotaractianos para participar plenamente en Rotary. La Directiva aceptó nuestras recomendaciones y el resultado fue una propuesta al Consejo de Legislación 2019 para elevar el estatus de Rotaract a la categoría de tipo de afiliación. 

En las semanas previas al Consejo, utilicé las redes sociales para explicar los beneficios de esta elevación y por qué era urgente que fuera aprobada. Cuando el Consejo votó a favor de nuestra propuesta, en el año 2019-2020 me invitaron a formar parte del Comité de Rotaract y del Grupo de Trabajo para Elevar Rotaract. Juntos, fuimos responsables de asesorar a la Directiva sobre cómo implementar las disposiciones del proyecto de enmienda aprobado por el Consejo y establecer una «nueva era para Rotaract». Fue emocionante servir con destacados líderes de todo el mundo, todos dedicados a mejorar la experiencia de los rotaractianos. 

Después de que la Directiva aceptara nuestras recomendaciones, nuestro grupo de trabajo comenzó a informar a los socios de Rotary y Rotaract de los cambios. Pero entonces, la aparición de la pandemia de COVID-19 dificultó enormemente nuestras tareas de concienciación.  

Sin embargo, mediante el uso de plataformas virtuales, pude relacionarme con más de 400 clubes de 100 distritos en 10 regiones del mundo, para compartir estrategias sobre cómo conseguir que los rotarios y rotaractianos colaboren estrechamente en beneficio mutuo.  

El año pasado, con la ayuda de dos buenos amigos, creamos un programa de mentoría en el que participaban gobernadores electos menores de 45 años. Creo firmemente que toda organización debe escuchar a los líderes jóvenes porque estos aportan nuevas perspectivas. 

Cuando me encontraba en la etapa final del estudio para el examen de acceso a la abogacía, acepté una invitación para servir como asesor de Rotaract en el Comité de Planificación de la Convención de Rotary International 2023 en Melbourne (Australia). Esta es una oportunidad única para compartir mis experiencias y contribuir a la preparación de un evento increíble para la familia de Rotary. Estoy encantado de formar parte del equipo de la presidenta electa de Rotary International, Jennifer Jones. Ella es mi modelo a seguir y el tipo de rotario que me esfuerzo por ser. Ella me invitó a la Asamblea Internacional 2021, donde compartí mi historia con otros futuros líderes. 

Fue un gran honor recibir el premio Dar de Sí antes de Pensar en Sí el año pasado. Me alegra enormemente el hecho de saber que vivimos en una época en la que los rotaractianos pueden recibir reconocimiento por las contribuciones que realizan en Rotary y en sus comunidades. No somos el futuro de Rotary; somos el presente. Y es hora de servir juntos. Ignacio González Méndez, socio del Club Rotaract de Oriente de Talca (Chile) es uno de los dos rotaractianos que recibieron el Premio Dar de Sí Antes de Pensar en Sí y se encuentra entre los 133 galardonados que recibirán reconocimiento en la Convención de Rotary International de este año en Houston, Texas (EE.UU.).

Todos podemos ayudar a crear entornos de paz

Por Christina Sweeney, integrante del personal de Servicio e Involucramiento en Rotary

La paz es fundamental para la misión de Rotary. En una época de crecientes tensiones e incertidumbres, es de vital importancia que trabajemos en colaboración para crear entornos en los que pueda prosperar la paz. Nuestros socios abordan cada día las causas subyacentes de los conflictos a través de proyectos de servicio y becas pro paz.  Entérate cómo algunos rotarios de distintas partes del mundo trabajan en sus comunidades para promover la paz. 

En Nigeria, el Club Rotario de Jalingo Prestige colaboró con una organización no gubernamental local para organizar un simposio sobre la construcción de la paz para jóvenes y líderes de la comunidad. Más información. 

En Estados Unidos, el Club Rotario de Killeen Heights entregó juguetes a un refugio familiar local que apoya a las víctimas de abuso doméstico. Más información.

El Club Rotario de Cherkasy (Ucrania) y el Club Rotario de Marmaris (Turquía) firmaron un acuerdo de hermanamiento durante una conferencia de amistad del Comité Internacional, como compromiso a largo plazo para avanzar en la comprensión internacional y cooperar en proyectos de servicio. Más información. 

En Filipinas, los Clubes Rotarios de Downtown Olongapo y Downtown Olongapo II y el Club Rotaract de Gordon College proporcionaron los suministros necesarios a The Olongapo Center for Youth, que ofrece un entorno seguro y estructurado para los adolescentes. Más información.

En Bolivia, el Club Rotario de Tupiza colaboró con un programa de voluntariado local para organizar una serie de talleres para niños, padres y profesores sobre mecanismos de prevención de la violencia, promoción de la igualdad de género y derechos humanos. Más información.

¿Estás interesado en planificar tu propio proyecto en aras de la paz? Consulta la Guía Áreas de interés de Rotary para obtener ideas para tomar acción y consejos para lograr el éxito, además conecta con un Grupo de Acción de Rotary para obtener apoyo en la planificación e implementación del proyecto así como ayuda para encontrar recursos.

De Ucrania a Dinamarca: un joven de 17 años encuentra un hogar de acogida con rotarios

Nota de la redacción: Al igual que muchos rotarios, el fiduciario de La Fundación Rotaria Per Høyen, socio del Club Rotario de Aarup (Dinamarca), deseaba responder a la crisis humanitaria en Ucrania. A través de la red de Rotary, él y su esposa se enteraron de que un refugiado ucraniano de 17 años, Artem Ziablov, se encontraba en Alemania. En esta segunda entrada de blog, Artem nos habla sobre su periplo desde Ucrania hasta su nueva familia de acogida en Dinamarca. 

Artem Ziablov 

Soy un estudiante de la Universidad Nacional de Karazin de Járkov, donde estoy en el primer año de mis estudios de licenciatura en matemáticas e informática. Una semana antes de que empezara la guerra, mi madre me llevó desde Járkov a Irpin, una ciudad de la región de Kiev, donde vivía antes de mis estudios. El 24 de febrero, a las cinco de la mañana, mi madre me despertó para decirme que la guerra había comenzado y que Járkov estaba bajo ataque. Miré por la ventana y oí cómo lanzaban bombas contra el aeropuerto de Gostomel, un lugar situado a 10 km de nuestra casa. Después, vimos en el cielo cazas ucranianos y misiles ucranianos que bombardeaban a las tropas rusas desde nuestra ciudad, por lo que era muy peligroso quedarse allí.. 

Entramos en pánico. Recogimos ropa y la primera noche fuimos a un refugio antiaéreo. Pero estaba muy lleno de gente que se quejaba, así que nos fuimos a otra casa. Cada uno de nosotros tenía una mochila, su pasaporte y su computadora portátil. Habíamos reservado billetes de tren, pero los trenes estaban tan llenos que decidimos partir en automóvil. Como no tenemos uno, llamé a mi mejor amigo para preguntarle si podía llevarnos a mi madre y a mí a algún lugar del oeste de Ucrania. Pero me dijo que no podía porque ya tenía que llevar a otras siete personas. Con todo, nos metimos todos en el único vehículo y dejamos a nuestro perro y a nuestro gato al cuidado de nuestro vecino. 

Fuimos a Khmelnyk, una ciudad de la región de Vinnytsia, al oeste de Ucrania, y nos quedamos allí un día antes de ir a Lviv. Allí teníamos un amigo, Lars, que es un rotario danés. Nos quedamos en su apartamento durante una semana, y luego me fui con mi madre, un amigo y su madre a Polonia, donde pasamos unos días. Desde allí, mi madre y yo emprendimos caminos separados. Como ella podía seguir trabajando en Bulgaria, se fue allí a vivir con unos amigos, mientras que yo me fui con mi amigo y su madre a Alemania. Fue allí donde los Hoyen vinieron a buscarme. 

El viaje fue difícil. Es duro dejar tu casa y ver imágenes de lugares donde has pasado mucho tiempo y darte cuenta de que algunos de ellos ya no existen. Es muy emotivo. Al mismo tiempo, comprendes que tu vida es mucho más importante que todas las cosas que dejas atrás. 

En cierto sentido, ahora que se ha producido la invasión hay menos incertidumbre. Antes, todo el mundo en la universidad especulaba sobre lo que pasaría si Rusia invadía. Muchos pensaban que sería como en 2014, y que se impodrían sanciones pero nada más. Ha sido increíble ver la respuesta de todo el mundo. Cuando llegamos a Polonia, todos los voluntarios fueron extremadamente amables y había mucha gente ayudando. De hecho, yo había estado en Dinamarca unas cuantas veces antes de la guerra. Todo ha sido muy agradable. 

Sigo en contacto con muchos de mis amigos, algunos están en Francia, Alemania o en Polonia. Hablamos a través de las redes sociales y nos preguntamos «cómo estás» y «qué haces» en este o aquel país. También tengo un amigo en el ejército ucraniano, y estamos en contacto tratando de ayudarnos mutuamente. 

Al principio, no podía pensar en hacer nada. Solo me sentaba a ver las noticias. Recientemente, he empezado a tener tiempo para pensar y reflexionar sobre todo lo que ha pasado. Hace aproximadamente una semana, pude ponerme en contacto con uno de mis profesores que se quedó en la universidad. Los profesores siguen dando clases a muchos de nosotros, y estamos intentando aprovecharlas al máximo. 

Por fin estoy empezando a ser capaz de reanudar alguna semblanza de vida cotidiana. Estoy muy agradecido a todos los rotarios y a las demás organizaciones que me han ayudado. Los Hoyen han sido muy amables y todo ha ido bien.

«Millones de gotas»: Marcando la diferencia para los refugiados ucranianos

Nota de la redacción: Al igual que muchos rotarios, el fiduciario de La Fundación Rotaria Per Høyen, socio del Club Rotario de Aarup (Dinamarca), deseaba responder a la crisis humanitaria en Ucrania. A través de la red de Rotary, él y su esposa se enteraron de que un refugiado ucraniano de 17 años, Artem Ziablov, se encontraba en Alemania. En esta entrada del blog, la primera de dos partes, Høyen comparte su decisión de acoger a Artem en su casa. 

Per Høyen  

Al igual que la mayor parte del mundo, sentimos inquietud al recibir las noticias sobre la concentración de militares rusos en la frontera con Ucrania. Como director de Rotary, visité dicho país hace seis años con motivo de la fundación de un club y tengo amigos rotarios allí. Saber que mis amigos estaban en peligro fue terrible. El día de la invasión fue muy duro para nosotros y lloramos al ver las imágenes de lo que estaba ocurriendo. Nos preguntamos: «¿quién puede hacer esto a niños pequeños?». 

Empecé a comunicarme a diario con mis amigos rotarios del Club Rotario de Lviv International, y por ellos supe que el club contaba con dos socios daneses, lo que facilitó aún más la comunicación. Ellos me mantenían informado de lo que hacían, y un día, uno de ellos, Lars, me llamó para decirme que un joven ucraniano en Alemania necesitaba un lugar para quedarse. Él me preguntó si mi club podría encontrarle alojamiento en algún sitio. 

Antes de eso, mi esposa y yo habíamos hablado de lo que podríamos hacer para ayudar, incluso nos sentimos un poco impotentes. Cuando recibimos la llamada de Lars, dijimos que sí. Sin duda, le daríamos un hogar. Acoger a Artem nos permitió hacer algo tangible. 

Fuimos a recogerlo a Alemania. Antes habíamos ido a una tienda de la ciudad a la que habíamos informado de que venía este joven y que no sabíamos cuánta ropa traía. El dueño fue muy amable y dejó que Artem eligiera dos de todo: dos pantalones, dos calzoncillos, etc., y no tuvimos que pagar nada. 

Para nosotros fue una experiencia reveladora. Cuando estás en tu propio entorno, tienes una forma de ver las cosas, pero si ocurre algo así, cambia tu perspectiva del mundo. 

Hemos conversado mucho con Artem. Por el camino hemos aprendido mucho de él, sobre nuestras diferencias culturales, la historia de su país y los antecedentes de las relaciones entre la Unión Soviética y Ucrania, cosas de las que antes no sabíamos mucho. 

También me estoy dando cuenta de que todos mis años en Rotary y como líder sénior me han preparado para estar más capacitado y deseoso de ayudar ante esta situación. Rotary nos enseña que debemos ser flexibles y acomodarnos a las diferentes culturas, y que debemos hacer lo que podamos por las personas que no tienen las mismas oportunidades que nosotros. No estoy seguro de que hubiera tenido esa misma visión si no hubiera sido por Rotary. 

Todos estamos aportando nuestro granito de arena. Es solo una gota de agua en el océano, pero millones de gotas pueden marcar la diferencia.  La respuesta que hemos visto en Dinamarca, y en toda Europa en realidad, ha sido tremenda. Todos entendemos que los ucranianos necesitan un lugar donde haya paz. Nadie querría ser expulsado de su país. Cuando veo lo que los rotarios están haciendo en todo el mundo para apoyar a Ucrania, me siento orgulloso de ser rotario.

Una caravana de ayuda organizada por socios de Rotaract viaja toda la noche para entregar suministros a Ucrania

Los socios del Club Rotaract de Klagenfurt-Wörthersee (Austria) recogen suministros médicos, alimentos, sacos de dormir y generadores para transportarlos a la frontera entre Polonia y Ucrania con el fin de ayudar a las personas desplazadas por el conflicto en ese país. Marzo de 2022. Klagenfurt, Austria.

Por Sebastian Adami, Club Rotaract Klagenfurt-Wörthersee (Austria)

En la noche del pasado 2 de marzo, partí con un equipo de socios de Rotaract y compañeros de seis países para entregar suministros de ayuda a los contactos que nos esperaban cerca de la frontera de Polonia y Ucrania. Nuestra caravana de cinco vehículos viajó durante la noche para llegar hasta allá. Pero nos animó la respuesta que vimos a nuestro alrededor: la gente encendía sus luces o nos daba otras señales de ánimo al ver nuestra caravana de suministros de socorro marcada con banderas que identificaban lo que estábamos haciendo.

Esta iniciativa surgió a través de la maravillosa red de la que disfrutamos en Rotary. Como muchos, vi con horror las imágenes que llegaban de Ucrania tras la invasión rusa del país el 24 de febrero. Estas imágenes incluían a personas que lo habían perdido todo: sus pertenencias, sus hogares, y algunos incluso la vida de sus seres queridos. Cuanto más veía que la gente tenía que buscar refugio en el metro o en refugios y la avalancha de desplazados que buscaban seguridad en otros países, más supe que tenía que hacer algo. Me puse en contacto con mis amigos del Club Rotaract de Klagenfurt-Wörthersee, y todos nos unimos en nuestro deseo de ayudar.

En poco tiempo, puse en marcha una campaña de recaudación de fondos con una socia de larga trayectoria, Ivana Tadic, y la presidenta de nuestro club, Anna Bäuchler, todo ello con el apoyo activo de nuestros socios. En un fin de semana, recogimos muchas donaciones de familiares, amigos y compañeros de trabajo que incluían alimentos enlatados, agua, sacos de dormir, generadores y suministros médicos. La dificultad radicaba en cómo entregar estos artículos.

Como parte de nuestra campaña, me puse en contacto con una antigua compañera de trabajo, Alessia Sasina, nacida en Kiev. Ella también había estado recaudando donaciones. Pero no fue hasta que ambos hablamos con Max Aichlseder que se nos ocurrió la idea de llevar nosotros mismos las donaciones a la frontera entre Polonia y Ucrania. Él nos proporcionó algunos vehículos para el transporte, con los que pudimos cargar nuestras donaciones y las de Alessia. Teníamos amigos en Ucrania y sabíamos lo que se necesitaba gracias a la ayuda del consejero honorario para Ucrania, Nils Grollitsch, y a nuestra red de Rotaract.

Hacia la frontera

Salimos el 2 de marzo y manejamos toda la noche para llegar a la frontera a la mañana siguiente. Cuanto más nos acercamos a la frontera, más tranquilos nos sentíamos. Éramos conscientes de la situación en la que nos estábamos metiendo, pero nos animaba el apoyo que veíamos a nuestro alrededor. Por razones de seguridad, decidimos reunirnos con nuestros contactos un kilómetro antes del paso fronterizo.

La caravana se dirige a través de Polonia hacia la frontera con Ucrania

Tras más de 1100 kilómetros y 14 horas conduciendo, alcanzamos la meta. Fue una sensación indescriptible que nunca olvidaré. La gratitud era increíblemente grande y nuestros corazones se llenaron de alegría. Desde allí, los suministros de ayuda fueron transportados a Kyiv, Kharkiv y Zhytomyr. Descargamos la mercancía allí mismo y nos pusimos de acuerdo para traer con nosotros a algunas personas que habían huido del conflicto, principalmente mujeres y niños, agotados pero aliviados de haber logrado ponerse a salvo tras muchas horas de camino. Antes de regresar, ya estábamos recibiendo fotos y videos que mostraban que nuestras donaciones habían llegado a hospitales y lugares necesitados.

Donaciones

Segunda caravana

En vista del éxito de nuestra primera campaña, organizamos una segunda caravana el 15 de marzo. Volvimos a coordinar con nuestros contactos de los clubes Rotaract lo que más se necesitaba. El escenario del segundo viaje fue un poco diferente al del primero. Había mucha más actividad en las carreteras, y de camino a la frontera vimos varios vehículos que se dirigían a Ucrania como caravanas de ayuda.

Al reflexionar sobre las últimas semanas, me siento increíblemente orgulloso de lo que hemos conseguido juntos en tan poco tiempo. Ha sido uno de los acontecimientos más enriquecedores de mi vida. Fuimos una de las primeras, por no decir la primera, caravana de ayuda de Austria que llevó suministros a Ucrania. Ayudamos todo lo que pudimos sin dudar, y con la ayuda de nuestros contactos de Rotaract y Rotary, los suministros llegaron a donde se necesitaban.

La Fundación Rotaria ha creado un canal de ayuda humanitaria directa en la región de Ucrania. Para seguir las últimas novedades sobre la ayuda humanitaria que prestan los socios de Rotary, visita nuestras cuentas en Twitter, Facebook, Instagram, y LinkedIn, así como Rotary.org

El director de la revista de Rotary en Ucrania agradece la ayuda proporcionada por la red rotaria

Nota del editor: El conflicto en Ucrania ha desplazado a millones de personas y ha generado una crisis humanitaria en toda Europa. La siguiente es una entrevista realizada por la revista Rotary a Mykola Stebljanko, director de la revista de Rotary en Ucrania.

¿Cuál es tu situación en estos momentos?

Ahora vivo en Odesa, la tercera ciudad más poblada del suroeste de Ucrania, una importante ciudad portuaria en la costa del Mar Negro. Por el momento, aquí no hay ninguna operación militar, pero vivimos bajo la amenaza constante de bombas y misiles. A menudo, las sirenas que avisan de los ataques aéreos nos despiertan en mitad de la noche. En ese caso tenemos que levantarnos y escondernos en un lugar seguro. En mi apartamento, el lugar más seguro es el baño, así que nos acurrucamos y pasamos el resto de la noche allí.  De vez en cuando sufrimos algún ataque con cohetes, pero la mayor parte del tiempo es un lugar seguro.

La mayoría de las acciones militares se centran ahora en Kiev, la capital de Ucrania, y en Járkov. Más de una docena de ciudades más pequeñas también están siendo atacadas. La ciudad de Mariupol, en el sureste del país, está sitiada. Más de 2500 civiles han muerto allí y cerca de 400 000 personas están atrapadas en la ciudad. El ejército ruso impidió que sus habitantes escaparan. Muchos están sin electricidad, agua y calefacción.

¿Qué está pasando con los clubes rotarios en Ucrania?

Hay 62 clubes rotarios en Ucrania. Por el momento, solo el Club Rotario de Kherson ha suspendido temporalmente sus reuniones porque la ciudad está ahora bajo el control del ejército ruso. Hace poco hablé con un rotario de allí. Ninguno ha podido escapar y están atrapados en la ciudad. Ya no se reúnen ni realizan ningún proyecto porque temen por su seguridad personal. Nuestro gobernador de distrito envió una carta de apoyo a todos los rotarios de la ciudad.

Otros clubes rotarios siguen funcionando e intentan hacer todo lo posible para continuar llevando a cabo servicio rotario. Hemos establecido un comité especial para coordinar la ayuda recibida. Cada club cuenta con un representante en el comité y nos reunimos en línea dos veces al día para tratar sobre los problemas que enfrentan nuestros clubes.

¿Qué tipo de proyectos de ayuda realizan los clubes ucranianos?

Realizamos servicio en las siguientes tres áreas:

  • Proporcionar ayuda a los hospitales donde se está tratando a un gran número de civiles heridos. Se necesitan urgentemente suministros médicos. Hemos abierto una cuenta especial y hemos recibido unos 100 000 dólares de clubes y distritos rotarios de todo el mundo. Ya hemos comprado y distribuido medicamentos y equipos. También hemos recibido la aprobación de dos subvenciones de respuesta ante catástrofes.
  • Coordinar la ayuda humanitaria recibida. Los clubes y distritos rotarios están enviando ayuda humanitaria en camiones, barcos y aviones. Estamos creando centros humanitarios de Rotary a lo largo de las fronteras de Ucrania con Polonia, Eslovaquia, Hungría y Rumania. Los suministros se reciben allí y se envían a través de la frontera hacia nuestras ciudades. Luego, tenemos diferentes centros dentro de Ucrania, cerca de las regiones fronterizas, donde los rotarios distribuyen esta ayuda humanitaria a las ciudades que la necesitan con urgencia. La mayoría de los artículos son ropa, alimentos y medicinas.
  • Ayudar a las familias de los rotarios que quieren abandonar el país. Hemos recibido muchas solicitudes de rotarios de Europa y América, que quieren acoger a nuestros familiares y parientes.

¿Por qué decidiste no abandonar Ucrania?

Ya soy un refugiado. Viví en Simferopol, la capital de Crimea, durante 40 años. Pero en 2015 tuve que abandonar mi ciudad natal a causa de la anexión rusa de Crimea. Entonces, mi mujer, Olga, y yo nos trasladamos a Odesa. Pensamos que nuestro traslado a Ucrania serviría para mantenernos a salvo. Cuando la gente nos pregunta por qué no queremos dejar Odesa e irnos fuera de Ucrania, siempre respondo: nos vimos obligados a dejar nuestra patria una vez en 2015. No queremos volver a dejar nuestro país. Somos ucranianos y queremos quedarnos en Ucrania.

¿Qué mensaje te gustaría hacer llegar a los clubes rotarios de todo el mundo?

En nombre de los rotarios de Ucrania, me gustaría dar las gracias a todos los compañeros rotarios que nos han ayudado en Ucrania. Esto significa mucho para nosotros en estos momentos difíciles de la historia de nuestro país. Al mismo tiempo, me gustaría hacer un llamamiento a la familia de Rotary para que ejerza influencia sobre sus gobiernos y presione por la paz. Estamos sumamente agradecidos a nuestros amigos de todo el mundo que nos están brindando su ayuda.

Por qué vale la pena afiliarse a Rotaract

Por María Valentina Belo, socia del Club Rotaractact Ing. Boris Walter (Venezuela)

Me llamo María Valentina Martínez Belo. Soy venezolana y socia del Club Rotaract Ing. Boris Walter. Desde hace ocho años, y gracias a mi club, llevo a cabo un proyecto de servicio que ha cambiado mi vida y la de muchas personas para mejor.

El nombre del proyecto es Rotaract Juntos por una VIDA color de Rosa, o Proyecto Rosa. El proyecto dedica todo el mes de octubre a mejorar la vida de las pacientes de cáncer de mama, tratando de alcanzar cuatro objetivos:

Sigue leyendo

¿Es la verdad?

Nota del editor: Jeremy Opperman es miembro del Grupo de Trabajo sobre Diversidad, Equidad e Inclusión de Rotary y colabora habitualmente con este blog sobre temas relacionados con la inclusión de personas con discapacidades.  

Por Jeremy Opperman, Club Rotario de Newlands, Ciudad del Cabo (Sudáfrica) 

Hace poco fui testigo de una pequeña controversia durante un debate de alto nivel sobre estrategia organizativa. Esencialmente, se trataba de determinar si es prudente o apropiado destacar los errores del pasado y reconocer con pesar que una organización se equivocó. El contexto en este caso era la Diversidad, la Equidad y la Inclusión (DEI). Me resultó interesante comprobar que no todos estuvieran de acuerdo con la idea, prefiriendo restar importancia al pasado y destacar las prácticas inclusivas futuras.  

Cuando me preguntaron, afirmé categóricamente que revelar y reconocer los fallos del pasado es esencial si se desea conseguir un cambio en materia de diversidad e inclusión. Como ejemplo, utilicé la analogía de una persona que necesita indicaciones para visitar el hogar de alguien.

Lo primero que esa persona te preguntará es: «¿desde dónde vienes?»

Es normal que las personas se sientan incómodas cuando se enfrentan al pasado mientras desean progresar en un área que les resulta desconocida. Sin embargo, con demasiada frecuencia el problema radica en la ignorancia genuina o intencionada de la gente sobre las cuestiones que dieron lugar al statu quo. 

Hay que enfrentarse a esto con hechos concretos para que se den cuenta de que el cambio es primordial, simplemente porque sería totalmente inaceptable seguir con el statu quo. En una palabra, hay que decir la verdad. 

La lentitud en la implantación de la DEI en muchas organizaciones y sociedades puede atribuirse sin duda alguna a la ignorancia tanto deliberada como genuina. Es esencial enfrentarse a ella con hechos y realidades para crear una base de trabajo sobre la que se pueda impulsar un cambio práctico. 

Por eso, en mi trabajo como profesional de la diversidad, dedico mucho tiempo a disipar mitos y a mostrar los hechos y realidades de la situación. De qué otra manera podrían saber, por ejemplo, que en Sudáfrica el 65 % de los niños con discapacidades no van a la escuela; o que sólo hay 400 escuelas especiales en el país y que menos de 70 de ellas llegan hasta el grado 12; o que menos del 1 % de las personas con discapacidades están empleadas; o que prácticamente todo el transporte público es inaccesible para personas con incapacidades motoras; o que en el mundo, menos del 6 % de los libros y medios de comunicación son accesibles para las personas con discapacidades visuales, como las personas que sufren ceguera.

Estas realidades no se exponen para solicitar compasión, sino para despertarnos y exigir un cambio. 

Mientras sea la verdad, aplaudo que se revele.